Manuel contrató a un sicario para poder ser diputado de Sonora

El viernes pasado, a Manuel Alberto "N", presunto autor intelectual del homicidio del diputado electo Eduardo Castro Luque, un juez de control le dictó auto de formal prisión. Pero, esta historia comenzó hace siete años.

Era 2012 y comenzaba el periodo electoral en Sonora. El empresario y director de Marketing del equipo de béisbol Yaquis de Ciudad Obregón se registró como candidato a diputado por el distrito 17, por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), en el municipio de Cajeme (ubicado a 248 kilómetros de la capital).

Faltaban tres años para que el entonces gobernador de Sonora, Guillermo Padrés Elías terminara su periodo, pero ya el ambiente político estaba tenso: los priistas querían ganar terreno.

En el día de la elección, Castro Luque ganó en el distrito 17 y el 15 de septiembre siguiente tomaría protesta con 11 compañeros priistas más, quienes les darían guerra a los 14 legisladores electos del Partido Acción Nacional.

El empresario sonorense designó como su suplente a un joven de 25 años que iniciaba en la política y quien lo apoyó durante toda su campaña. Esa decisión lo llevaría a su fin.

Dos días antes de tomar protesta, el 14 de septiembre, el hombre de 48 años llegaba a su casa por la noche, en la colonia Chapultepec, de Ciudad Obregón cuando un sujeto a bordo de una motocicleta le disparó nueve veces.

 El diputado electo fue trasladado a un hospital... no sobrevivió al ataque.

De acuerdo a las investigaciones de la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado, Manuel Alberto "N" involucró a cuatro personas más, entre ellos el gatillero que le dio muerte al legislador electo y el que consiguió el arma para hacerlo.

Sergio N., Juan Manuel N., Wilberto N. y Wilfrido N., fueron detenidos seis días después del homicidio. Solo Manuel Alberto N. logró fugarse.

Incluso, la PGJE emitió una ficha roja ante la Interpol para localizar al joven, hasta que una identificación falsa lo delató.

El pasado 13 de septiembre, 7 años después del homicidio de Eduardo Castro Luque fue detenido en Zapopan, Jalisco. Hoy, un juez lo acusa de homicidio calificado con premeditación, alevosía, traición y retribuición dada o prometida, cometido por pandilla.

Con información de La Silla Rota