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Descarta PT y MC riesgo de desaparecer en 2015

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Aseguran que el instituto político de AMLO no los superará en los comicios venideros.

La frase “rebasados por la izquierda” describe uno de los escenarios electorales probables en 2015 para los partidos del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano (MC), que por primera vez se medirán en las urnas con el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), de Andrés Manuel López Obrador, cuyo registro como fuerza política es inminente.

El riesgo de ser superados existe, pero no necesariamente podría anticiparse la extinción del PT y MC, explicaron especialistas según una nota del periódico El Universal.

Esto, porque podrían aplicar varias estrategias políticas para sobrevivir, valoró el politólogo de la UNAM, catedrático de la UAM y presidente de la Sociedad Mexicana de Estudios Electorales (Somee), Víctor Alarcón Olguín.

Para la doctora en Ciencia Política y profesora investigadora de la UNAM, Rosa María Mirón Lince, los registros de PT y MC podrían estar en riesgo, pero es de esperarse una política pragmática de alianzas para salir avantes.

En cambio, el PVEM y Nueva Alianza (Panal), previó, podrían no sufrir merma electoral frente a Morena, que en 2015 participará en sus primeras elecciones federales, además de 15 locales, nueve de ellas para renovar gubernaturas.

Con años en el sistema de partidos, el PT desde el año de 1990, y Convergencia, hoy Movimiento Ciudadano, desde 1999, tienen una votación marginal.

Hasta 2012, sus registros fueron a la alza.

En sus primeros procesos apenas superaron medio punto porcentual arriba del piso marcado para la pérdida del registro, que hasta 2006 era de 2% de la votación.

Desde su creación y hasta 2003, el PT con 2.2 % de los votos y MC con 2.4% (entonces Convergencia) fueron siempre superados por los votos nulos, que en la elección alcanzaron 3.36%.

Pero por primera vez, en 2012 se tasó su verdadero peso electoral, aunque PRD, PT y MC fueron en la coalición Movimiento Progresista, con Andrés Manuel López Obrador como candidato presidencial.

En esa ocasión, y resultado de la reforma electoral de 2007, ya no fue posible la “transferencia” de votos entre partidos coaligados.

Los datos arrojaron crecimiento. El PT tuvo 4.8% de la votación nacional efectiva y MC 4.2%. Pero como ellos, el voto nulo también creció a 4.29%.

Ahora, el panorama podría complicarse con Morena en escena y López Obrador como adversario, pues éste irá por votos del PRD, PT y MC.

Todo, con un ingrediente adicional: en diciembre se elevó el umbral para conservar el registro como partido de 2.5% a 3% de la votación nacional, lo que aplicará en 2015.

El PRD en crisis, pero se mantendrá: Zambrano

Jesús Zambrano Grijalva, líder nacional del PRD, reveló al diario 24 Horas que no ha dormido bien últimamente, que hay tensión por la sucesión de la presidencia perredista, que han sido tres años intensos, que el partido no vive la peor crisis de su historia pero que hay mucho por hacer para llevar a un partido fortalecido de cara a las elecciones presidenciales de 2018.

El perredista saca una bolsa de habichuelas de su escritorio, mientras come una recuerda sus años como guerrillero y cómo la lucha de sus ideales lo llevó a ser preso político en 1974 en su natal Sonora, a la edad de 21 años.

Nunca le pasó por la cabeza que, cuatro décadas después, se convertiría en el portavoz de la izquierda mexicana y en el primer líder perredista que pactaría directamente con el gobierno federal y las fuerzas políticas de derecha.

Zambrano aseguró que hay tres grandes retos que enfrentó como presidente nacional del sol azteca: las elecciones a gobernador del Estado de México en 2011; las elecciones presidenciales de 2012; y el Pacto por México, acuerdo político entre el gobierno federal y las tres príncipes fuerzas políticas del país (PRD, PAN y PRI).

Zambrano concluirá su cargo el 21 de marzo y sostiene, definitivamente, que no se arrepiente de ninguna decisión que tomó en este puesto.

¿Aliarse con el PAN en 2011 y Marcelo Ebrard como candidato en 2012, le hubieran dado al PRD la Presidencia de la República?

Estoy convencido de que sí, hubiéramos ido en una coalición. Primero para competir en el Estado de México con el PAN, incluso el PAN llegó a aceptar la candidatura de Alejandro Encinas… y Encinas dijo que no porque Andrés Manuel López Obrador había dicho que si íbamos en alianza con el PAN, él se iba con el PT y Movimiento Ciudadano con candidaturas propias.

Yo digo que otra hubiera sido la historia con coalición, y con Encinas candidato, y hasta le hubiéramos ganado a Enrique Peña Nieto en su propio estado y, obviamente, las aspiraciones de Peña para la Presidencia de la República se hubieran desmoronado, pero no sucedió.

Hay quienes sostienen y yo comparto, de que quien hubiera tenido mejores condiciones para crecer como candidato ante la sociedad, sin mayores dificultades en lugar de Andrés Manuel, hubiera sido Marcelo Ebrard.

Tampoco me arrepiento de esas decisiones, así decidimos jugar, con esas reglas, con esos preceptos y no escatimamos con el apoyo.

¿El otro reto fue el Pacto por México?

El otro reto sí, fue el Pacto por México. El otro ingrediente de esta dirigencia fue buscar establecer un perfil de partido de izquierda que pusiera por delante su voluntad de diálogo para construir acuerdos que, cuando se aterrizó en el Pacto por México, no logró mantener la armonía con el primero de los preceptos de la unidad porque género una tensión que duró prácticamente un año en el PRD, de noviembre de 2012 a noviembre de 2013. Y por fin el Congreso de Oaxtepec término avalando nuestra permanencia en el Pacto con el 80% de los congresistas presentes.

¿El PRD vive la peor crisis de su historia?

Es innegable que existe hoy, con miras a la sucesión, una tensión que es especialmente alimentada por quienes se empeñan en criticar la parte oscura de los claroscuros que se dieron en todo este proceso y que llegan a la conclusión de que el PRD vive su peor crisis en toda la historia.

Ya quisiera yo ver un partido que diga que está en el peor momento de su vida, en crisis, en bancarrota, con tres millones de afiliados, gobernando cinco entidades de la República y más de 300 municipios en territorios, todos ellos donde viven más de 25 millones de personas, que tenemos las bancadas parlamentarias de más de 100 diputados federales y más de 20 senadores.

Ya tantas veces han matado y enterrado al PRD que ya estamos acostumbrados.

Morena irá por ley sólo en los comicios de 2015

Por ley, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) no podrá aliarse en su primera elección y deberá también obtener al menos 3% de los votos.

Pero Morena no es del todo un partido novato, pues López Obrador tiene un nivel de popularidad alto y es conocido en las urnas, además de que desde hace casi nueve años ha sido la imagen de los tres partidos de izquierda: PRD, PT y MC, de los que ha sido su candidato presidencial en 2006 y en 2012.

En campaña o sin ella, el político tabasqueño ha estado de gira nacional desde 2007 y hasta 2010 como representante del “Gobierno Legítimo”; en 2011 y hasta 2012, como promotor de Morena, primero como Asociación Civil, y a partir de 2013, como partido.

Ahora, PRD, PT y MC están obligados a diferenciarse, destacó la investigadora Mirón Lince al periódico El Universal. La tarea podría ser más difícil para el PT, pues durante muchos años ha dedicado cientos de miles de spots de radio y televisión a vincularse con López Obrador.

En tanto, Morena debe parte de su posicionamiento a esos tres partidos, pues en 2012 —según datos del IFE— éstos gastaron al menos 12.4 millones de pesos para posicionar a Morena AC.

Con cargo a prerrogativas pagaron propaganda, utilitarios y promotores de la afiliación como “protagonista del cambio verdadero”, como se llaman los afiliados de Morena.

Por eso, ahora, explicó Mirón Lince, especialista de la UNAM, los tres deberán diferenciarse y “les espera un futuro muy, muy complicado para sobrevivir cada uno por su lado”.

“Hasta ahora, a PT y MC les había funcionado siempre ir junto con alguien más, claramente con el PRD mientras fue útil, y sólo con López Obrador, cuando éste se distanció de ese partido, en 2009.

“Lo cobijaron y él los utilizó de cierto modo para hacer contrapeso al PRD y presionar”, dijo Mirón Lince al recordar el caso de Rafael Acosta Ángeles Juanito, candidato del PT apoyado por el tabasqueño en las elecciones de 2000 para la delegación Iztapalapa.

Fue el caso más exitoso pero, recordó, hubo otros, pues en las elecciones federales de 2009, López Obrador apoyó abanderados de PT y Convergencia (MC) en distritos y entidades, en abierta contracampaña al PRD, a la que ese partido atribuyó su caída electoral de 22% con relación a 2006.

Para Mirón Lince, ahora López Obrador podría combatir frontalmente a sus ex aliados. Pero también podría optar por alianzas no escritas en aras de mantener cierta unidad en la izquierda, para combatir, por ejemplo, la reforma energética.

Ahora, PT y MC deberán decidir si se alían al PRD y su ala más “negociadora” que fue la que quedó tras la salida de López Obrador de ese partido.

“Difícilmente se aliarían con ella si pretenden congruencia ideológica, pero, insisto, ningún partido la tiene”, sostuvo la analista de la UNAM, para quien también “sería incongruente ideológicamente si se alían con el PAN o el PRI, pero da igual; si les conviene lo hacen, lo han hecho”.

El comisionado político del PRD, Antonio Ortega, ex líder de la corriente Nueva Izquierda y quien en esa calidad vivió negociaciones electorales con PT y MC, coincidió en ese escenario de alianzas, pues recordó múltiples casos de éstas, “aunque en el discurso son radicales”.

“En 2012, el PT se sumó al PRI en Baja California y fue adversario de PAN-PRD. También lo ha hecho en Nuevo León, Tamaulipas, Chihuahua, Chiapas y Quintana Roo, mientras que MC no se queda atrás, tiene larga y penosa historia de casos”, dijo el perredista.

Para el especialista Víctor Alarcón Olguín, “es probable que PT y MC decidan no entrar en una competencia directa con Morena, aunque coincidió en que tendrán que distinguirse en oferta”.

Podría ocurrir “una alianza implícita, no permitida por la ley, cierto acuerdo para no competir entre ellos” y presentar un discurso u oferta general “que les permitiera ir juntos”.

Es decir, acordar en qué distritos o postulaciones competir y en cuáles no. Esto, porque serán miles de cargos en disputa y es factible que no postulen aspirantes en todos los casos.

Consideró que si bien es una especulación, no sería ajeno a la realidad si se revisa el pasado, en el que, con la “alianza implícita” con López Obrador en 2009, PT y MC “se beneficiaron del efecto AMLO” y en contra del PRD.

No descartó otra estrategia, ésta, para que MC “rescate” al ex jefe de gobierno de la ciudad, Marcelo Ebrard, si éste se distancia definitivamente del PRD.

Pese a todo, PT y MC rechazaron riesgos electorales en 2015. Este último, que en 2013 contendió sólo en elecciones locales, dijo que su crecimiento es “exponencial”.

Según sus datos, MC obtuvo ese año 40 alcaldías, 14 diputaciones locales y es segunda fuerza en más de 50 municipios, por lo que, según su dirigencia, irá solo a las elecciones de 2015.

Por el PT, Pedro López, su representante ante el IFE, reconoció impactos por el nacimiento de Morena, pero no creen “que pueda ser significativo”.

La militancia y dirigencia del PT tienen claro que una cosa es el proyecto de López Obrador y otra cosa es el partido político, dijo. Según el dirigente, “sin problemas” conservarán el registro.

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