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"Nos dieron un trato de delincuentes", narra mujer migrante de El Salvador

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Testigo de la redada por agentes del INM y la PF aseguró que fueron golpeados y amenazados.

Melissa, una mujer de origen salvadoreño que estuvo presente en la redada que el INM y Policía Federal realizaron este jueves 01 mayo en Emiliano Zapata, Tabasco, relata que “sí hubo  violencia contra los migrantes, pues fueron llevados por la migración (Instituto Nacional de Migración) a punta de golpes”.

Desde  el albergue la 72, de Tenosique, la mujer relata que en el momento de su detención, lo que más le preocupaba era que las autoridades la deportaran sin los dos hijos menores de edad, que había dejado en el refugio.

Tras ser asegurada por la PFP y el INM esa noche “solo pensaba en mis hijos. No me importaba que me deportaran, solo quería regresar por ellos a la 72”.

“Siempre les estuve diciendo (a las autoridades) que me dejaran bajarme, que yo no iba en la caminata, que solo iba a darles de comer y a regresar, que tenía a mis hijos en el albergue… entonces una licenciada me dijo: ‘no te preocupes, que ahorita también vamos a ir por ellos’”.

Melissa se quedó helada tras escuchar la amenaza. Después de presenciar la forma en la cual trataban a sus connacionales, no le quedaban ganas de que esos hombres y mujeres pusieran sus manos sobre sus hijos.

Cuando la caravana de 300 migrantes fue interceptada por agentes de INM y de la PF, lo primero que escuchó fueron gritos: “la migración, la migración”. Entonces, fue corriendo hasta el frente del contingente para ver lo que sucedía. 

“Lo vi todo, vi como los agentes se aproximaban hacia nosotros, y como los migrantes se iban sentando en el suelo, sin agredir a los oficiales. Allí del suelo, los comenzaron a golpear y a arrastrar para subirlos a los camiones. Nos dieron un trato de delincuentes”.

A los que no querían subir a los camiones y patrullas en donde los llevaban rumbo a Tapachula, “los tomaban de la camisas, los empujaban y los arrojaban al grupo”.

Melissa recuerda que ella y otras compañeras trataron de escapar, pero no podían.

“Antes de llegar a Emiliano Zapata  nos bajaron  porque estaba lloviendo mucho. A las mujeres no nos dejaban salir, iban unos en las patrullas, se iban mojando".

De pronto, “tuve la oportunidad de escapar, abrí salí de la combi, entonces llegó el fray (Tomás González), lo agarraron y lo golpearon, salimos a la carrera. Salimos las dos, fuimos las únicas que pudimos escapar de eso”.

Ahora, desde el albergue, acompañada de uno de sus hijos de a penas un año, se siente agradecida con la vida. Llora al recordar esa noche y espera olvidarla pronto.

El relato de Melissa, así como el de los defensores y demás personas golpeados, están en vías de ser entregados a la Comisión Interamericana para los Derechos Humanos, la que ya está alertada sobre el caso, y se espera en breve emita un pronunciamiento contra el gobierno de Enrique Peña Nieto, así como contra el de Tabasco por el trato inhumano a los migrantes.

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