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Sin castigo delitos de desaparición, tortura y muerte de mujeres

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Las procuradurías y fiscalías de todo el país siguen sin atender protocolos de búsqueda y sanción de este tipo de delitos.

Xalapa, Ver.- (AVC) A más de cinco años de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dictó contra México la sentencia por el caso del Campo Algodonero de Ciudad Juárez, Chihuahua, donde se sanciona al Estado Mexicano por la inacción en los casos de desaparición, tortura y muerte de mujeres, las cosas en materia de justicia para el género femenino no han avanzado como se esperaría, pues las procuradurías y fiscalías del país siguen sin atender protocolos de búsqueda y sanción de este tipo de delitos, expresó Karla Michel Salas Ramírez, abogada ponente de este caso.

En su visita a Xalapa reconoció que los casos de desaparición de mujeres, los feminicidios, la trata de personas y otras situaciones como estas son el resultado de la falta de cumplimiento de las obligaciones por parte de las autoridades, pues no sólo minimizan la ausencia de las víctimas, desatienden los protocolos y omiten atender las investigaciones que por ley y por mandato de la CIDH deben aplicar.

La situación no es privativa sólo de Ciudad Juárez, dijo, pues los casos de desaparición de niñas, adolescentes y mujeres en entidades como el Estado de México, Veracruz, Guerrero y Michoacán son evidentes, aun cuando las cifras de las procuradurías estatales no los reflejen.

También el tema de los feminicidios y las escasas sentencias que se emiten son un reflejo del incumplimiento que hay para la Ley, en donde están fallando las procuradurías o fiscalías y los jueces, que no emiten sentencias para estos casos.

Explicó que en la sentencia del Campo Algodonero –como se le conoce a la determinación de la CIDH, tras la ponencia de las violaciones a los derechos humanos de las víctimas de feminicidio y sus familias, en los casos de cuatro jóvenes cuyos cuerpos fueron hallados en la zona conocida como campo algodonero- se determina que las autoridades encargadas de la impartición de justicia están obligadas a seguir los protocolos, a hacer bien las investigaciones “y a hacer más” para dar con el paradero de las mujeres desaparecidas y sancionar los casos de feminicidio.

Pese a ello, la actuación de las autoridades ha dejado mucho que desear, pues “con los feminicidios lo que contábamos eran los cuerpos, pero de pronto cuando empezamos a no contar los cuerpos, a no encontrar a esas mujeres es donde nos preguntamos ¿dónde están? Y empezamos a ver el incremento en las desapariciones de niñas y mujeres”.

Dijo que son evidentes las similitudes de los casos, por la edad y sus características, lo que nos habla de que están desapareciendo y son víctimas de trata, pues con esto se está viendo una “cadena de impunidad y de violencia” que inicia con la desaparición de las mujeres, sigue con la tortura y la trata de personas y termina en el feminicidio, pese a que se han dictado criterios de la CIDH para atender esos casos.

Expresó que a pesar de tener la sentencia, donde se dice que las autoridades tienen que actuar, siguen sin atender la situación “no buscan, encuentran cuerpos, los cuerpos de las mujeres y las niñas desaparecidas”.

Entre los avances que se han tenido se encuentra el que ya empiece a haber investigaciones, se destinen recursos para conocer la situación y que se empiecen verdaderamente a conocer las cifras que existen de desapariciones y feminicidios, aunque aún las cifras son diferentes entre las federales y estatales.

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