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Evangélicos a Solalinde: gracias a JDO hay una seguridad perfecta

Mientras Solalinde se acercó a saludar al grupo de evangélicos, estos le reclamaron al sacerdote por "hablar mal de Veracruz".

Veracruz, Ver.- El padre Alejandro Solalinde y un grupo de Evangélicos que se encontraban en el Café de la Parroquia para dar una postura a favor de la seguridad de la entidad, tuvieron un desencuentro, luego de que el sacerdote se acercara a saludarlos.

El ministro evangélico, Salomón Amador Campos,  y  otros compañeros que se encontraban ahí, reclamaron al defensor de los derechos humanos por hablar mal de Veracruz, después de que hiciera declaraciones sobre el gran número de personas desaparecidas que hay en la entidad.

“Gracias al señor gobernador tenemos valor las iglesias cristianas, nos toman en cuenta, por favor, los invito que hablen bien de Veracruz, hay una seguridad perfecta”, aseguró.

“Él vino y dijo que quiénes eran los pastores que estaban en contra de lo que él había declarado, nosotros le dijimos que estamos tratando de tener una cordialidad con el Gobierno y un trato directo”, dijo.

Aseguró que en ningún momento entraron en confrontación con Solalinde, aunque reconoció que él es un mal ejemplo para la Iglesia Católica.

Al respecto, el defensor de los derechos humanos, afirmó que Jesús lo envió a decir la verdad, por lo que haría eso sin importar que no complaciera al Gobierno en turno.

“Yo celebro que ustedes sean para el estado una iglesia agradecida, que bueno que el gobernador, sea su ídolo, que bueno que lo admiren (...) Jesús me mandó para decir la verdad, no para andar complaciendo al gobierno, no está hablando de la justicia, no dice nada de periodista asesinados, gente desaparecida, ¿no le duele?”, le dijo Solalinde al representante de los evangélicos.

Aseguró que en su momento se enfrentó al gobernador Ulises Ruiz, que llevó a buenos predicadores a Oaxaca para evitar que él trabajara con los migrantes.

“Cuando usted quiera que platiquemos de cosas de fé lo hacemos, cuando no lo mande el gobierno”, finalizó el padre Solalinde y se retiró de la zona en la que se encontraban.

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