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San Pablo Coapan: el pueblo que huele a flor de Cempasúchil

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En este pueblo a mil 400 metros sobre el nivel el mar, la tradición de siembra de esta flor tiene más de 30 años

Naolinco, Ver.- El olor profundo de la Cempasúchil inunda el ambiente y la vista se llena de amarillo que contrastan con el verde de los campos, al llegar a San Pablo Coapan, comunidad productora de la conocida flor de muerto.

En este pueblo a mil 400 metros sobre el nivel el mar, la tradición de siembra tiene más de 30 años, con el tiempo, el número de productores ha crecido, y ahora durante la temporada de Todos Santos es una oportunidad económica para la comunidad.

De los pocos más de 25 productores de flor, solo algunos son dueños de la tierra, la mayoría la renta por tres meses para la siembra de flor, que venden en rollos de 15 pesos, que en los mercados de Xalapa y la región se revende hasta en 30 o 40 pesos.

Aquí, todos tienen que ver con la producción, algunos desde niños, como Eusebio Lara quien desde los 6 años fue introducido por su abuelo a la tradición, primer aprendió a preparar la tierra, luego a seleccionar semilla, después sembrar y cosechar.

Aunque su sueño era ser ingeniero “en algo”, la falta de dinero y la tradición de campo de su familia, lo hizo convertirse en campesino y presume que en San Pablo Coapan “todo se da”, desde calabaza, hasta maíz, caña y chayote, pero su cultivo preferido es la flor de Cempasúchil, porque significa seguir con la tradición familiar.

El precio de la flor no ha variado en 6 años

Preparar la tierra para la siembra de 500 metros cuesta mil 500 pesos en promedio, y se puede vender hasta en 5 mil pesos, si se consigue un buen comprador, aunque la competencia es grande, y generalmente llegan comerciantes a regatear la venta de flor por rollo al más bajo precio “a veces ganan más ellos que nosotros”.

La nula de organización entre los productores para establecer un precio de venta, y la falta de recursos para transportar la flor y no caer en manos de revendedores, hacen que el negocio no se tan lucrativo.

El rollo de flor de un productor cuesta 15 pesos, y de ahí, un revendedor puede sacar hasta 4 rollos que vende en 10 pesos cada uno.

Los productores ya no pelean, tratan de sacar el mejor precio, y evitan sembrar en grandes cantidades, pues saben que la venta de flor tiene temporalidad de apenas una semana.

Saúl con más de 28 años de productor, recuerda que hace 6 años el precio de la flor no ha variado, pero si el costo de producción, por lo que para subsistir combinan esta siembra, con el cultivo de temporal de maíz y café.

Flor veracruzana con más calidad que la competencia poblana

Desde hace 15 años, Juan siembra flor en un pedacito de tierra rentada, reconoce que la ganancia no es mucha, pero sale para los “gastos”, y la venta ha sobrevivido a la competencia de productores de Puebla, porque tiene más calidad, “ es más rellena, su olor es profundo, y dura desde que se corta, hasta 12 días ”, cualidades que los compradores valoran aunque sean más cara que sus competidores.

Avc 

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