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Una mexicana fue testigo de la masacre terrorista en el Bataclan

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Estaba en uno de los palcos escuchando al grupo estadounidense Eagles of Death Metal cuando de pronto se escucharon los primeros disparos

La mexicana Natalia Arroyo estaba en la sala de conciertos Bataclan el viernes en la noche cuando los terroristas atacaron el lugar y logró sobrevivir.

Los terroristas llegaron al local y comenzaron a disparar indiscriminadamente y luego de que cayeron las primeras decenas de víctimas, los terroristas intentaron hacer estallar los cinturones cargados con explosivos que llevaban adheridos al cuerpo.

De acuerdo con el relato de la michoacanaella estaba en uno de los palcos escuchando al grupo estadounidense Eagles of Death Metal cuando de pronto se escucharon los primeros disparos.

Ella pensó que se trataba de una falla en el sonido de la agrupación, sin embargo vio que los integrantes de la banda huyeron del escenario y que alrededor comenzaron a caer decenas de víctimas.

De inmediato, Natalia Arroyo se escondió detrás de los asientos y siguió escuchando el tableteo de los fusiles de asalto de los terroristas y percibió el olor de pólvora y sangre que invadió el lugar.

“Cuando vi los muertos supe que tenía que esconderme”, dijo Natalia.

La mujer imaginó que iba a morir y comenzó a enviar mensajes a sus amigos y a su novio. Cuando estaba a punto de comunicarse con sus padres para contarles lo que ocurría en la sala de conciertos Bataclan y despedirse de ellos descubrió que algunas personas se arrastraban por el piso hacia un cuarto y comenzó a seguirlas.

“Gritaron 'pecho tierra', no estaba pensando claramente, era el puro instinto de supervivencia, me tiré y los seguí”.

Natalia siguió a la gente hasta el cuarto y al final vio una especie de tragaluz. Para poder alcanzar esa salida era necesario que se ayudaran unos a otros y apoyándose mutuamente lograron salir del cuarto.

Una vez que estuvieron en la calle, ella y sus acompañantes corrieron en dirección de una casa vecina, y ahí estuvieron tendidos pecho a tierra durante 3 horas. Durante ese tiempo escuchaban el tiroteo en las calles, las carreras y ordenes de las fuerzas de seguridad francesas.

Tiempo después, la policía allanó el lugar y los mantuvo a salvo.

Luego bajaron por unas escaleras metálicas que pusieron los bomberos. Cando descendía, Natalia vio a una joven muerta.

Natalia pensó que aquella muchacha hubiera podido ser ella y creyó que había logrado sobrevivir por pura suerte.

Al verla me dije: 'es increíble que yo esté viva, es pura suerte, no pienso que haya sido un acto de Dios, es pura suerte porque si realmente hubiera un Dios yo no entiendo por qué mataría a esa mujer y no a mí, estuvo fuerte ese momento'”.

Aún no puedo creer que siga con vida, después de tantos muertos (…) Salí viva por pura suerte”.

Los humanos somos un peligro, no importa en qué lugar estemos, somos peligrosos”, dijo.

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