• Estado

El hogar, el lugar más hostil para los niños: expertos

  • E-consulta
Hoy la familia se ha convertido en el lugar más inseguro para los infantes en cuanto a integridad física y emocional.

El espacio más hostil para los niños en México es la familia. A pesar de que ahí el maltrato físico y emocional, el abuso sexual, el abandono y la negligencia se dan con mayor frecuencia, estos hechos no se denuncian, alertaron ayer académicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Hoy se celebra el Día del Niño en el país y, según cifras del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), en 2014 hubo 49 mil 850 denuncias por vejaciones, de las cuales comprobó 32 mil 396, sostuvo en conferencia de prensa Carmen Gabriela Ruiz Serrano, de la Escuela Nacional de Trabajo Social.

Hoy la familia se ha convertido en el lugar más inseguro para los infantes en cuanto a integridad física y emocional, y muchas veces los agredidos reproducen esta violencia en ámbitos como la escuela, afirmó Dolores Muñozcano, profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.

En 2015 habitaban en México 39.2 millones de niños y adolescentes, lo que representa la tercera parte de la población total, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Más de 10 millones eran pequeños de menos de cinco años y 22 millones tenían entre cinco y 14 años.

En un encuentro con medios, Ruiz Serrano recordó que uno de cada dos infantes y adolescentes mexicanos es pobre y uno de cada nueve vive en pauperización extrema, según el estudio Pobreza y derechos sociales en niñas, niños y adolescentes en México, 2014, del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Advirtió que las carencias económicas pueden generar escenarios de violencia y maltrato. No es que esa condición sea sinónimo de agresiones, pero es un telón de fondo para prácticas y entornos peligrosos para este sector etario, aclaró. Ambas consideraron urgente hablar sobre estas víctimas, darles calidad de vida y exigir políticas públicas adecuadas para su defensa. Si bien recientemente se aprobó la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, falta revisar que se cumpla, concluyeron.

Versión para impresión