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“No he podido dormir, no quiero estar aquí": testigo del enfrentamiento en Veracruz

Se mira una fachada totalmente agujereada, los ladrillos reducidos a polvo tras el impacto incesante de las balas de grueso calibre.

Veracruz, Ver.- Temeroso, un hombre corre la cortina desde el interior de su vivienda, y observa el movimiento de policías en la calle Virreyes ,en el Fraccionamiento Villa Rica, en el puerto de Veracruz.  Su casa está dentro del perímetro establecido tras una balacera en una casa vecina, que se registró la madrugada de este martes, entre elementos de Seguridad Pública y un grupo de personas armadas.

A unos metros de la casa de este hombre, las hormigas y moscas tienen un festín con la sangre que aún está fresca en el pavimento. El rastro inicia en una casa verde -donde presuntamente se habrían atrincherado los hombres armados que eran perseguidos por las fuerzas de seguridad-, y continúan en línea recta hasta formar un charco espeso a mitad de la calle.

Esa vivienda -marcada con el número 800 de la calle Virreyes- quedó prácticamente destruida. La fachada totalmente agujereada, los ladrillos reducidos a polvo tras el impacto incesante de las balas de grueso calibre, y en los restos de pared que quedaron en pie, la luz que cuela por cada uno de los agujeros que dejaron las balas al interior de la vivienda. Todo luce en ruinas.

La Iglesia que se ubica frente al lugar donde ocurrió la refriega también tiene daños, uno de los cristales de las ventanas fue perforado por un proyectil, y en la pared naranja quedaron marcados agujeros que indican la potencia de las armas utilizadas en este enfrentamiento.

Dos vehículos y una motocicleta estacionados en los alrededores de la casa verde, fueron asegurados por las fuerzas de seguridad.

Mientras que en el suelo, a pesar de que ya habían terminado las labores de levantamiento de pruebas, quedó una ojiva perdida entre los adoquines.

“No he podido dormir, no quiero estar aquí, creo que mejor me voy a ir a casa de mi hermana”, dice una mujer que habla por su teléfono móvil, mientras atraviesa por el sitio de la refriega.

Estas viviendas, en su mayoría son habitadas por maestros y enfermeros jubilados.

Los vecinos del lugar no quieren ser identificados, pero explican que durante el enfrentamiento, un grupo de Marinos rescató a una mujer y sus dos hijas que habitaban la casa contigua a la que era usada como resguardo por los presuntos delincuentes. Uno de los habitantes de la cuadra aseguró que la vivienda en donde presuntamente se encontraban los delincuentes había sido invadida sin embargo las personas que ahí habitaban no llamaban mucho la atención.

Esta mañana, elementos de la Secretaría de Marina mantienen establecieron un perímetro de seguridad, mientras realizan diligencias periciales en el sitio.

En la calle Virreyes, detrás del cordón amarillo establecido por las autoridades, los vecinos del lugar hablan de la balacera que trastocó su tranquilidad.

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