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"Antes solo me cuidaba de los zancudos, ahora de los halcones”: habitante de Córdoba

  • Miguel Ángel León Carmona
La mujer, explica que ahora el ruido de sirenas de ambulancias, patrullas y el sobrevolar de helicópteros se ha vuelto parte de su rutina.

Córdoba, Ver. –“Toda mi infancia viví con la puerta abierta, de lo único que me cuidaba era de los zancudos”, dice Martha una vecina de la Colonia Buena Vista, que en los últimos meses ha visto recrudecer la violencia en la ciudad.

Córdoba es un municipio agroindustrial, ubicado en el centro de la entidad, a unos 100 kilómetros del Puerto de Veracruz. Una zona afamada por la producción de café y de caña. Hasta hace unos años fue de los sitios principales de inversión para empresarios locales e internacionales, pero hoy, es sacudido por la violencia.

Martha ha resentido este incremento de los hechos delictivos; el pasado nueve de marzo, a unos metros de su domicilio, ocurrió el homicidio de los fisicoculturistas Iliana Mendoza Sánchez y Jorge Ávalos, de 20 y 22 años.

El crimen no solo se cometió en el tercer sector de mayores ingresos económicos en Córdoba, el gimnasio IDM donde la pareja de atletas perdió la vida está ubicado a tres cuadras del hotel donde se concentraban los elementos de la Gendarmería Nacional.

“Por situaciones como esas mi familia cerró nuestro despacho contable, porque tuvimos de vecino a un integrante de Los Zetas. ¿Cómo lo sabemos?, porque esa gente presume su empleo”.

En el interior de su domicilio, la mujer permanece encerrada a doble llave y con perros que vigilan la entrada, Martha recuerda en años anteriores, su pequeño comercio fue clausurado tras el robo de algunos automóviles de sus clientes.

“Dos o tres me vinieron a buscar -los halcones de esta persona-, y uno de sus ellos me dijo qué podía y qué no podía hacer a partir de ese momento”, abunda.   

Las autoridades no fueron una opción para ella y sus vecinos, “la policía municipal llegaba a pararse detrás de la casa de esta persona (vinculada a Los Zetas), y era como si lo escoltaran. ¿Cómo no iba a cerrar el negocio”, se pregunta Martha?

La mujer, explica que ahora el ruido de las sirenas de ambulancias, de patrullas y el sobrevolar de helicópteros se ha vuelto parte de su rutina. La colonia donde reside está ubicada a escasos metros de la carretera principal y de la Cruz Roja y el Ministerio Pública. Sin embargo, recalca “vivimos intranquilos”.

Del 01 de diciembre de 2016 al 31 de marzo de 2017, Córdoba se consolidó como el municipio con más homicidios dolosos en todo Veracruz. Con base en registros del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) y en el mismo periodo de tiempo fueron interpuestas –reportó- 377 denuncias por robo.

La ciudad exportadora de café superó en números rojos a Veracruz, Poza Rica Coatzacoalcos y Tihuatlán, que registraron 27, 24, 21 y 17 muertes respectivamente.

“Fortín y Córdoba solían ser ciudades ideales para las personas retiradas; con zonas residenciales y de las más seguras que podías encontrar. Yo hace 10 o 15 años salía a la capilla a la 1 de la mañana, pero ahora es imposible, porque se vive en psicosis”, abunda Martha, quien solicitó no revelar su nombre verdadero.

En este último mes, (el 19 de marzo) también causó indignación entre los habitantes el crimen de Ricardo Monlui Cabrera, el primer reportero, cordobés, asesinado durante el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares.  Durante el funeral, la viuda del periodista solicitó al ejecutivo estatal, “saque a mi familia de Veracruz”.

La inseguridad afecta a meseros músicos y vendedores de billetes de lotería

El testimonio de Martha, colona de una de las zonas residenciales de Córdoba, se replica en los suburbios y hasta en el propio Centro Histórico, donde personas de escasos recursos dependen del turismo, que se ha visto aminorado con la incidencia delictiva.

“Toda esta inseguridad nos afecta a los que trabajamos en el centro histórico. Anteriormente turistas de la Ciudad de México, Puebla y Toluca antes de visitar el Puerto de Veracruz hacían una parada casi obligada por aquí, pero eso se acabó”.

Explica Juan, un mesero que desde hace 20 años trabaja en la zona restaurantera Los Portales, precisamente en el café Balcón de Zevallos, propiedad del alcalde panista Tomás Ríos Bernal, donde el pasado 28 de febrero Miguel Ángel Yunes Linares y Miguel Ángel Osorio Chong se reunieron previo a inaugurar el operativo de seguridad integrado por la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSP) y la Gendarmería Nacional. El mismo que se vio rebasado por la delincuencia.

“Ahorita según nuevas autoridades vienen a limpiar la zona, (policía militar) pero esto es la guerra del poder para ver quién gana. La Gendarmería no nos devolvió la confianza, porque no se dieron abasto”, insiste el hombre de traje blanco, quien se da tiempo de platicar con el comensal, pues es el único servicio que tiene a su cargo.

Los gerentes de Los Portales, refieren que producto de la inseguridad, la economía local se desplomó en un 50 por ciento; “nosotros sí lo creemos porque en este carnaval que pasó, (del 22 al 28 de febrero) ya no sacamos ni la mitad de las propinas que nos hacíamos hace unos cinco años”, se lamenta Juan.

Son las 14 horas en el centro de la ciudad, y hay cosas que no cambian como el aroma a café recién molido, las estructuras arquitectónicas edificadas desde el siglo XIII, y el clima que oscila en los 30 grados centígrados. Sin embargo, lo que falta, insiste el mesero, son los clientes, “políticos, empresarios, turistas y artistas que ya no nos visitan como antes”.

“Este problema nos vino a afectar a todos, no solo a los dueños de restaurantes, aquí pierden los globeros, los boleros, los que venden fruta y hasta los que ofrecen billetes de lotería. El movimiento se viene terminando a las ocho o nueve de la noche, cuando normalmente trabajábamos hasta la 1 de la madrugada”, abunda el hombre y levanta los hombros en señal de reproche.

Córdoba: la herencia de El Lucky, ex jefe de Los Zetas

Fue el 12 de diciembre de 2011, cuando Raúl Lucio Hernández Lechuga, alias “El Lucky”, “El Z16”, o “El Apá”, fue detenido en Córdoba con el apoyo de la Administración Antidrogas de Estado Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), la Secretaría de Marina y de la Fuerza Armada de México.

A Hernández Lechuga se le llegó a denominar como el jefe regional de los Zetas en diez estados de la República: Estado de México, San Luis Potosí, Hidalgo, Querétaro, Puebla, Oaxaca, Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Veracruz.

 “El Lucky” también estuvo relacionado con 11 averiguaciones previas a cargo de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), entre ellas, la desaparición de nueve elementos de la Armada de México en 2011.

Al hoy detenido también se le adjudicaron delitos del fuero común como secuestros, extorsiones y robo de tracto camiones.  Con la detención del presunto líder delictivo, se pensó que los índices de violencia se verían disminuidos, sin embargo, la realidad fue opuesta, se mantuvo el sexenio de Javier Duarte y ahora mantiene sacudido al gobierno de Miguel Ángel Yunes Márquez.

Con base en registros periodísticos, los crímenes en los últimos seis años no solo fueron firmados por el Cartel de los Zetas, el más poderoso en el sexenio de Fidel Herrera y en los inicios de la administración de Javier Duarte, también cadáveres han sido etiquetados con lonas alusivas a los grupos: Cartel Jalisco Nueva Generación, Cártel del Golfo y Cartel de Sinaloa.

Gendarmería ni Yunes ha detenido inseguridad

En cuatro meses del gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares, Córdoba se ha erigido como el municipio más violento en todo Veracruz, con 28 homicidios dolosos.

De acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) y el registro de medios estatales, Córdoba concentra el cinco por ciento de los asesinatos en la entidad, que hasta el mes de marzo contabilizó 605 crímenes, contando los 47 cadáveres exhumados de la fosa clandestina de Arbolillo, en Alvarado.

De nada sirvió el arribo de la Gendarmería Nacional a la zona centro de Veracruz, pues en 40 días de labores (desde el 28 de febrero de 2017) las fuerzas federales no figuraron en una sola detención y, por el contrario, se registraron 12 homicidios dolosos y los delitos como robos y secuestros prevalecieron tanto en suburbios como en zonas residenciales.

Ante lo expuesto, el gobernador Yunes Linares decidió sustituir la Gendarmería por escuadrones de la Policía Militar y aseguró que con ello habría cambios radicales en el municipio cordobés y sus alrededores. Sin embargo, tampoco ha sucedido. En las últimas 48 horas cuatro personas perdieron la vida.  

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