• Elecciones

Regresó de Estados Unidos para ser velado

  • Miguel Ángel León Carmona
“Muérete, perro. Lo paga Belén Cano Hernández”, gritó el pistolero frente al cuerpo de Alfredo Tlaxcaltecatl Xochiquiquisqui.

Mixtla de Altamirano, Ver.- “Muérete, perro. Lo paga Belén Cano Hernández”, gritó el pistolero frente al cuerpo de Alfredo Tlaxcaltecatl Xochiquiquisqui, simpatizante de Morena, que yacía inconsciente sobre el pavimento. Luego, activó su arma calibre 22 y lo remató con dos disparos más.

Daniel Tlehuactle Tlacxaltecatl, que estaba con su primo y otras dos personas más, en el momento de la agresión, afirma: “A mi primo lo mataron como si fuera un animal”.

La mañana del jueves 31 de mayo, Alfredo Tlaxcaltecatl, Daniel Tlehuactle y dos jóvenes más - todos entre los 24 y 28 años- circulaban a bordo de una camioneta Pick Up Ram, color azul, con dirección a la comunidad de Xala, en el municipio de Mixtla de Altamirano.

“Íbamos a reunirnos con gente del partido hasta que nos cruzamos con los del PRI en Barrio Segundo. Eran como 200 y nos acorralaron”, recuerda Daniel Tehuactle, quien se recupera de un rozón de bala en el pecho.

El vehículo de los jóvenes morenistas fue interceptado por dos camionetas marca Nissan. Luego, seguidores del PRI, que se dirigían en caravana al cierre de campaña de Belén Cano Flores, en el salón municipal de Mixtla de Altamirano, comenzaron a rodearlos.

“De momento ya había gente adelante y atrás de nosotros. De las camionetas se bajan cuatro hombres armados y sin decir palabras le pegan un balazo a Alfredo en la cabeza”.

El autor del primer balazo fue identificado como Isaías Tlehuactle Amayo. Pero no fue el único. Cuando Alfredo Tlaxcaltecatl agonizaba en el piso, Serafín Zopiyactle Tehuactle, se acercó y le dijo: “Muérete, perro. Si te mueres paga Belén Cano”, y le soltó dos balazos más: uno en el estómago y otro en el brazo.

Después de la agresión a Alfredo, el resto de la gente que integraba la caravana de Belén Cano se lanzó contra Daniel Tlehuactle y los otros dos simpatizantes de Morena, quienes debieron huir del lugar, sin poder llevarse el cuerpo de su compañero.

“Me dicen: ah tú también. Yo alcanzo a darme la vuelta y fue que no me mataron. Pude salir corriendo y me abrí paso entre la gente”, relata Daniel Tehuactle quien se escabulló entre las veredas de la comunidad en busca de auxilio.

Los otros dos compañeros no alcanzan a escapar y a uno (José Luis Xolomihua Tlaxcaltecatl) le pegaron por atrás con un palo en la cabeza. Al otro (Mario Flores Tlehuactle) le dieron de navajazos en las piernas. Los dos quedan inconscientes de tanto golpe.

En total fueron alrededor de 15 personas quienes participaron en la agresión a los militantes de Morena.

Cuando se sintieron saciados, el contingente priista siguió su camino hasta el centro del municipio, a 20 metros de la casa de campaña de Morena, donde se ufanaron de la agresión destapando cervezas frente a sus adversarios políticos.

La muerte alcanzó a Alfredo, por no haber un hospital cercano

Alfredo Tlaxcaltecatl Xochiquiquisqui falleció ocho horas posterior a la agresión debido a la gravedad de las lesiones, pero también a la falta de atención médica oportuna.

En un principio, la familia trató que fuera atendido en la Clínica de Servicios Ampliados de Zongolica, a unos 18 kilómetros de distancia del lugar donde ocurrieron los hechos.

Debido a que la única ambulancia de la localidad atendía otra emergencia en una comunidad retirada, debieron utilizar la batea de una patrulla municipal para realizar el traslado.

“Llegamos a Zongolica, y vemos que hay puros residentes (estudiantes de medicina). Nos dicen que ellos no pueden atender a Alfredo porque no hay equipo para esos casos”, cuenta Ricardo Pérez Marcos, candidato a síndico municipal por Morena.

Entonces, pidieron el apoyo a la Cruz Roja para realizar el traslado al hospital de Río Blanco.

Después de recorrer 60 kilómetros, que incluye trayectos de terracería y toma un promedio de tres horas, fue ingresado al Hospital Regional de Río Blanco. Ahí fue atendido de por un paro cardiorrespiratorio, pero no pudieron extraerle dos balas, una de la cabeza y otra del estómago.

Tras varios intentos fallidos por estabilizarlo, se declara muerto a las 16: 05 horas del miércoles 31 de mayo.

La suerte de Alfredo Tlaxcaltecatl fue similar a la de cientos de personas del municipio de Mixtla, considerado por el CONEVAL como el más pobre de Veracruz. Mujeres embarazadas, heridos por herramientas de campo han perdido la vida en el camino a Zongolica, el municipio con clínica de servicios ampliados más cercano.

"Alfredo recién había llegado del norte; dejó una esposa y dos hijos"

En una vivienda de concreto, color anaranjado, producto del trabajo de ocho años como lechero en Wisconsin, Estados Unidos, Alfredo Tlaxcaltecatl es velado por su esposa y sus dos hijos.

Su hermano, quien solicita el anonimato, explicó que ya existían amenazas en contra de su familia de parte de la militancia priista. Alfredo cumplía un año de haber regresado del país norteamericano y un mes colaborando en la campaña de MORENA.

"Mi hermano fue un hombre sano, que se sumó al partido por un mejor porvenir en Mixtla”. Sin embargo, su propósito era regresar al norte, para terminar su casa. "Se fue a perseguir el sueño, en busca de mejores oportunidades, que en este pueblo no se consiguen", comentó el familiar con la tensión acumulada en el rostro.

Explicó que el trabajo partidista de Alfredo lo alternaba como oficios como el de albañil, campesino y cargador en el municipio serrano. Esfuerzos encaminados a mantener a sus dos hijos, de 1 y 7 años respectivamente.

Tras el atentado, los familiares de la víctima de 24 años exigieron justicia, y a la vez seguridad en el municipio en las próximas elecciones del 04 de junio.

"Hay nombres y rostros de las personas que asesinaron a Alfredo. Esperamos que las autoridades hagan su trabajo y le den a esta familia lo mínimo, justicia", concluyó.

A la fecha, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) ha informado que tiene identificados a los agresores, pero estos no han sido detenidos.

Había antecedentes de violencia contra partidarios de Morena

Ricardo Pérez Marcos, candidato a sindico por el municipio de Mixtla, explicó que apenas el 29 de mayo de 2017 (dos días antes del atentado en la comunidad de Xala) Isaías Cuahua, otro militante de Morena fue agredido en la comunidad de Mixtlantalpak.

De acuerdo con el reporte a este medio, el joven fue herido con un machete en diversas partes del cuerpo y a la fecha permanece hospitalizado en el municipio de Río Blanco.

"Él estaba platicando en una esquina con compañeros del partido y una persona del PRI lo insultó y luego lo hirió con un machete", indicó Perez Marcos.

De acuerdo con el dirigente municipal, el caso también fue denunciado ante la Fiscalía de Zongolica, aunque tampoco hay detenidos por la autoridad de Veracruz.

"Exigimos justicia, porque las agresiones son una práctica común del PRI y no podemos seguir siendo sometidos", solicitó Pérez Marcos. 

[relativa1]

[relativa2]

[relativa3]

Versión para impresión