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Con festival Afrocaribeño, Veracruz celebra a la tercera raíz

El mestizaje biológico y cultural de México ha sido extenso, sin embargo el elemento africano está presente desde hace siglos

Veracruz, Ver.- La tercera raíz, la Africanía en cientos de mexicanos, es parte del motivo de celebración del festival Afrocaribeño que se realiza en Veracruz.

“En el caso de México especialmente (...) se dice que la raíz principal eran los indígenas, una segunda los europeos, pero la parte de la negritud estaba ahí presente y se ocultaba por cuestión de nacionalismo y de estigma, ahora se reconoce como una tercera raíz”, explicó el investigador Francisco Javier Morán Hernández, director del Centro Cultural Atarazanas.

El mestizaje biológico y cultural de México ha sido extenso, sin embargo el elemento africano está presente desde hace siglos.

Veracruz, Guerrero y Oaxaca son los estados donde se puede ver más claramente esta raíz en la población.

El municipio de Yanga, en Veracruz, es conocido precisamente por haber sido fundado tras una rebelión de esclavos africanos en la época del Virreinato.

Nyanga, el esclavo libertador, llegó a Veracruz a través del puerto en la época de 1570, cuando el  virrey Luis de Velasco II, aprobó que se comparan esclavos africanos a los portugueses, eran transportados a través de barcos que llegaban a Tuxpan desde donde se distribuían a las haciendas para realizar los trabajos más pesados.

Cuando tenía 20 años, Nyanga escapó de la hacienda “La Providencia”, donde trabajaba, con él también se fueron otros esclavos de origen indígena, incluso algunos españoles y se establecieron en los márgenes del río Blanco y Zongolica, durante por años vivieron de la captura de caravanas que transportaban cosas de valor.

En 1609 se ordenó la captura de este grupo que generó pérdidas, por lo que se decidió pactar con ellos.

Se lograron establecer en Las Palmillas, la comunidad creció y el 3 de octubre de 1631, se reconoció como el pueblo Libre de San Lorenzo de los Negros, hoy Yanga.

Sin embargo, actualmente de acuerdo con Morán Hernández, la africanía está presente en muchas más poblaciones de municipios como Medellín, Jamapa, Cosamaloapan y otras áreas de la Cuenca.

La preservación de la tercera raíz y sus costumbres de acuerdo con el investigador, han implicado muchos trabajos, los primeros por parte del doctor, Gonzalo Aguirre Beltrán, veracruzano que puso los cimientos y avances.

“El primer paso obviamente es el reconocimiento de esa raíz, posteriormente se han hecho muchos estudios e investigaciones, también se ha hecho visibles como es el caso del Festival Afrocaribeño”, expresó.

A diferencia de Estados Unidos, la población con raíces africanas no fue separada, el ejemplo es la música Afroantillana que se escucha en Veracruz.

“En Estados Unidos los africanos fueron segregados, en México no pasó eso, ni tampoco en otros países de Latinoamérica, no pasó eso, se integraron en la población, por eso algunos elementos de la cultura africana no son tan visibles porque hubo separación y segregación”, dijo.

 

FESTIVAL CADA VEZ MÁS PEQUEÑO

El Festival Afrocaribeño inició en 1995 y era uno de los más fastuosos y grandes del estado.

Sin embargo, conforme han pasado los años, administraciones estatales desordenadas, con cada vez menos dinero, han llevado a este festival a ser cada vez más sencillo.

El 12 de agosto se realizó la inauguración de este festival, con una sencilla ceremonia en el ex convento San Betlemita recinto sede del Instituto Veracruzano de Educación y Cultura (IVEC).

El evento comenzó con cerca de media hora de retraso y tuvo una asistencia que apenas llegó una de las galerías principales del recinto, a la que acudieron representantes del gobierno municipal y estatal, sin contar con las autoridades principales.

“De todos es sabido que en este momento tenemos escasos recursos, se está haciendo así para no perderlo y poder seguir trabajando en este ámbito”, explicó el investigador.

En esta ocasión el país invitado fue Belice.

Sebastián Cayetano, presidente del concilio nacional de garífuna en Belice, aseguró que México y Centroamérica tiene una conexión como “hijos e hijas de África”.

Los garífunas eran conocidos anteriormente como “Caribes negros” y son expresión de la mezcla entre africanos que laboraban como esclavos e indígenas caribes durante el periodo colonial sobre todo en las Antillas Menores.

Sin embargo, a través de un proceso migratorio, esta raza se encuentra ahora presente en Honduras, Belice Guatemala y Nicaragua.

“Se ha perdido principalmente el idioma, porque los hijos tienen vergüenza de la identidad de ser negro de ser garífuna, y ese es un problema, somos todos creaciones de Dios y somos iguales, pero tenemos que avanzar en nuestra identidad, en la cultura, en las costumbres”, explicó Cayetano.

El presidente del concilio nacional de garífuna en Belice explicó que en ese país cuentan con escuelas en donde enseñan sobre el idioma, la historia y las costumbres garífunas.

“Una escuela no es suficiente (...) solo 7 por ciento de la población de Belice es garífuna”, explicó.

Cayetano expresó que este modelo debe replicarse no sólo en una escuela, sino muchos más, lo mismo debe ocurrir en diversos países para preservar las costumbres.

Explicó que por ejemplo la música garífuna africana con tambores, maracas y guitarras ha prevalecido de manera continua.

Consideró que el gobierno debe poner mayor interés para la preservación de estos grupos afrodescendientes, para enseñar a los niños las costumbres y tradiciones.

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