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El desmantelamiento del equipo Osorio Chong, ¿quiénes los desplazaron?

  • La Silla Rota
Cambios en la Secretaría de Gobernación desdibujan bloque afín a Osorio Chong para ceder paso a la estirpe del Edomex

Estefanía Murillo

La salida de Miguel Ángel Osorio Chong de la Secretaría de Gobernación (Segob) marca el debilitamiento del llamado "Grupo Hidalgo" frente a la élite mexiquense, que se apoderó de posiciones clave al interior de la dependencia más importante de la Administración Pública Federal.

Con la renuncia del ex gobernador de Hidalgo a la Segob para ir en busca de una senaduría por la vía plurinominal, sus principales colaboradores Eugenio Imaz Gispert, que fungía como director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen); y Jorge Francisco Márquez Montes oficial mayor de la Segob, fueron sustituidos por mexiquenses allegados al presidente Enrique Peña Nieto.

Imaz Gispert es uno de los hombres de confianza de Osorio, de quien fue secretario de la Contraloría de 2005 a 2009 y Secretario de Planeación y Desarrollo de 2009 a 2011 en el gobierno de Hidalgo. En su lugar fue designado Alberto Bazbaz, el ex Procurador de Justicia del Estado de México que estuvo al frente de la investigación por la muerte de la niña Paulette Guevara en 2010, cuando Peña Nieto era gobernador de la entidad.

Márquez Montes, por su parte, se desempeñó como Coordinador de Asesores del entonces gobernador de Hidalgo Miguel Ángel Osorio Chong, de quien también es un hombre muy allegado. En su lugar quedó José Luis Morales Gutiérrez, anterior jefe de la Unidad Jurídica del Infonavit, y de la Unidad de Planeación y Racionalización Administrativa de Petróleos Mexicanos (Pemex).

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Martha Gutiérrez Manrique (otra vocera del gobierno de Hidalgo) y Damián Canales Mena (ex secretario de Seguridad durante la gubernatura de Osorio Chong), fueron parte de los funcionarios removidos de la dirección de Medios Impresos y la División de Inteligencia de la Policía Federal, respectivamente.

Lucha de vanidades

La remoción de personajes cercanos a Osorio Chong, refleja una lucha de "élites" que deja un alto costo para el país, advirtieron politólogos entrevistados por La Silla Rota.

De acuerdo con Édgar Ortiz Arellano, experto en temas políticos y catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), los cambios ordenados por el nuevo titular de la política interior y de seguridad del país, Alfonso Navarrete Prida, reconfiguran a los grupos de poder al tiempo que frenan la continuidad de políticas que buscan atender la crisis económica, social y de inseguridad.

“Lo que tenemos es una reconfiguración de élites políticas que tenían como base trayectorias estatales. Osorio Chong construyó su grupo político con base en lo que había hecho durante largos años en el gobierno de Hidalgo desde que era funcionario de rango menor hasta llegar a gobernador. Con su salida, es obvio que el presidente nombra a cercanos de su grupo desde que fue gobernador, a funcionarios de la élite local mexiquense sin siquiera garantizar que sean perfiles aptos" señaló.

En ello coincidió Ulises Corona, politólogo y catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), para quien los cambios al interior de la Segob y dependencias de seguridad nacional, son consecuencia de "una lucha de vanidades" entre dos grupos muy arraigados al interior del PRI.

“Es una lucha de vanidades que demerita mucho el ejercicio de la administración pública y de la función pública administrativa (...) Cada que hay cambios de esta forma y en este sentido, desestabilizan no solo la conclusión de un gobierno, desestabiliza a las instituciones y las debilita en medio de una coyuntura de crisis económica, política y de coyunturas internacionales no afables", consideró.

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EPN se allega de cercanos para garantizar tersa salida

Para el politólogo José Fernández Santillán, doctor en Ciencia Política y profesor del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), los relevos al interior de la Secretaría de Gobernación deben entenderse como la estrategia del presidente Enrique Peña Nieto para allegarse de sus más cercanos en un intento de concluir lo más "terso" posible este sexenio.

Eso explica, dijo, que sean precisamente mexiquenses identificados como el grupo cercano del presidente los que hoy ocupen posiciones clave al frente de la dependencia más importante de la Administración Pública Federal.

“El grupo del Estado de México está muy cohesionado y es una especie de rehabilitación política la que estamos viendo. El presidente Enrique Peña Nieto se está rodeando de las personas a las que más confianza les tiene, muchos puestos clave hoy los ocupan los más allegados al presidente (...) Hay una identidad y lo que él quiere ahorita es cubrirse en todos los flancos en vista de la elección que viene el primero de julio, ¿y cómo se cubre?, con lo más confía que son los del Estado de México. Su preocupación es cerrar bien el sexenio más allá de garantizar la sucesión presidencial que se ve muy difícil por el nivel de competencia", señaló.

Para el experto en política Fernández Santillán, la salida de Osorio Chong quien renunció a sus aspiraciones presidenciales seguramente estaría pactada a cambio de otras posiciones que solo tienen lugar en el Poder Legislativo.  Es decir, mientras el ex gobernador hidalguense busca "su sobrevivencia" en el Senado de la República donde será candidato plurinominal, habría negociado lo mismo para su grupo de colaboradores más cercanos como es el caso de Jorge Francisco Márquez Montes a quien se le tendría asegurada una diputación federal.

“Tras esta reconfiguración, Osorio Chong tiene que ver por su propia sobrevivencia y encuentra la forma en una senaduría porque terminar el sexenio e irse con el presidente significa sacrificarse políticamente contrario a sus intereses de continuar en la política".

Cambios debilitan proyecto nacional

El experto en asuntos políticos, Ulises Corona, además alertó que los relevos en Segob y en otras áreas de seguridad, generará la interrupción de planes, proyectos y programas, pues se trata de cambios improvisados y de perfiles sin experiencia probada.

“Lo primero que van a llegar a hacer es ver el manual de organización porque no tienen algunos ni idea de a donde llegan, después tienen que ver el manual de procedimientos porque no saben que es lo que se hace (...) Son cambios improvisados, muchos de ellos no tienen ni idea de los objetivos que se plantearon en el Plan Nacional de Desarrollo de hace cinco años, luego entonces se trastoca el proyecto de nación, la administración pública programática y eso va a tener como consecuencia que no se concluyan los objetivos que hace cinco años y medio se propusieron para el actual sexenio", declaró.

Al respecto, Ortiz Arellano consideró que si bien es correcta la circulación en los puestos políticos para que no haya perpetuidad de funcionarios, en el cierre de un sexenio se requiere de consolidación y no de cambios con perfiles que pueden ser cuestionables.

“Tenemos que poner énfasis es en sí los perfiles son los correctos para ocupar diferentes puestos y en si hay capacidad técnica y política para asumir responsabilidades de una secretaría que es muy delicada y que además de coordinar el gabinete coordina temas muy concretos como son la seguridad nacional, seguridad pública a nivel federal, la gobernabilidad de los estados y del país (...) En medio de problemas tan complejos, poner a ciertos funcionarios le puede servir a la clase política pero no al país".

Con información de La Silla Rota

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