• Estado

CEDH documenta primera ejecución extrajudicial en gobierno de Duarte

  • Miguel Ángel León Carmona
Dos integrantes de una familia que fueron emboscados y acribillados por policías municipales. 25 disparos sellaron el crimen de Estado.

Xalapa, Ver. - La Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) documentó la primera ejecución extrajudicial durante el gobierno de Javier Duarte. Las víctimas: dos integrantes de una familia que fueron emboscados y acribillados por policías municipales. Veinticinco disparos sellaron el crimen de Estado.

El doble homicidio -perpetuado en junio de 2016, en Martínez de la Torre- abre la Caja de Pandora de numerosos casos donde las autoridades municipales y de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) son señalados como victimarios.

Ricardo Sarro López, de 18 años, y su madre Axaharim López Ronquillo, de 34, murieron de varios impactos de bala en la cabeza. La camioneta Chevrolet Colorado donde viajaban junto a otros tres familiares fue interceptada por oficiales que hicieron caso omiso al último ruego de la madre: “¡No disparen, hay niños!”.

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El crimen que hoy es señalado como ejecución “extrajudicial y arbitraria” en la recomendación 10/2017, en su momento fue desestimado por la Fiscalía General del Estado (FGE), al concluir de manera exprés que todo había sido producto de una “confusión”.

El 13 de junio de 2016, la familia Sarro López acudió, como cada año, a la feria de San Antonio Rayón, en la comunidad de Jonotla, Puebla. “A todos nos gusta el jaripeo. Vimos las carreras de caballos y mis hijos los más pequeños se divirtieron en el brincolín”, compartió en entrevista el padre, Francisco Sarro Vaillard.

Esa misma noche, antes de regresar a su vivienda en la comunidad de Emiliano Zapata, Veracruz, los cinco comieron en la plazoleta Jonotla. La familia ocupó sus lugares para volver: al volante Axaharim, la madre; como copiloto, Francisco, el padre; y en la parte trasera, tres de sus cinco hijos: de izquierda a derecha: Aimé de 15 años, Héctor de 9 y Ricardo de 18.

Axaharim, conducía a menos de 90 kilómetros por hora sobre carretera federal Amozoc-Nautla; Francisco, cabeceaba por el sueño. Eran las 23 horas y su destino final aguardaba a escasos 20 minutos de trayecto. No obstante, hicieron una última parada para refrescarse.

“Pasamos a una tienda OXXO que está a un lado de la gasolinera de la carretera Martínez de la Torre y San Rafael, Ver., ahí compramos una botella de agua y un Gatorade. Vimos que pasó una camioneta (color blanco) que iba a un exceso de velocidad”, refirió el padre ante la FGE.

Dos minutos avanzó la familia sobre la carpeta asfáltica. “Mi mujer me movió la pierna y dijo, Paco, algo explotó atrás en la camioneta, luego gritó espantada: "Paco, son balazos, nos viene persiguiendo la policía".

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Los disparos continuaron desde dos camionetas del ayuntamiento de Martínez de la Torre, identificadas con los números 030 y 031. "Yo le dije a mi esposa párate, párate, porque si no nos van a seguir tirando. Nos detuvimos y nos cerraron. Todavía apagaron las torretas, vi que eran seis policías”, relató Francisco Sardo.

De acuerdo con el entrevistado, el ataque duró poco menos de un minuto. “Sonaban tres, cuatro balazos, paraban y volvían a cargar, yo les decía a mis hijos, agáchense... y tiros y tiros y tiros. Todos estábamos agachados, mi mujer se enderezó y dijo que se detuvieran, porque había niños, pero ahí me la mataron”.

Una vez cometido el atentado, el padre refrió que uno de los policías se acercó al vehículo y se asomó desde un vidrio desbaratado por las balas. “Al vernos se suben rápido a sus patrullas y se van”.

Aturdidos por el estruendo y en medio de la oscuridad, el padre, con ayuda de sus dos hijos menores, intentaron asistir a su esposa y al joven Ricardo, pero los disparos de profesionales acarrearon la muerte en segundos.

La escena más cruel del homicidio la recuerda un niño que ahora tiene 11- “Sólo me acuerdo que a mi hermano le pegaron un tiro en la cabeza y le atravesó la bala. Yo estaba junto a él. A mi mami la intentamos cargar para llevarla a la batea, pero ya pesaba mucho y se nos resbalaba con la sangre".

A casi dos años del atentado y con base en un certificado médico incluido en la recomendación, el menor “A1”, explicó que los recuerdos se le manifiestan en “pesadillas”.

Por este caso, cuatro exservidores públicos permanecen recluidos en el penal de Misantla, a espera de una sentencia. Los responsables fueron el entonces Director de Seguridad Pública Municipal; y 3 policías municipales adscritos esa dirección.

La CEDH, calificó los hechos como “una ejecución extrajudicial y arbitraria que deriva en violaciones a la integridad física y psíquica a las víctimas, así como atentados contra el derecho a la protección de la familia y omisión de realizar acciones que garanticen la reparación del daño”.

La titular de dicha institución, Namiko Matzumoto Benítez, reconoció en entrevista que más casos similares al de la familia Sarro López pudieron haberse cometido en la entidad, por lo que invitó a denunciar ante la CEDH. “Que esta recomendación sirva como garantía para las demás víctimas”, apuntó.

En tanto, la CEDH exhortó al Ayuntamiento Constitucional de Martínez de la Torre a que, en un periodo razonable, se haga cargo de una reparación integral del daño en favor de la fa familia agraviada. 

Puedes leer el documento completo aquí | Fotografía de portada: Sergio Hernández Vega

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