• Seguridad

"Ya son dos hijos que me han matado, gobernador": recrimina padre de taxistas

  • Miguel Ángel León Carmona
Los hermanos Gerardo y Édgar Pérez Martínez fueron acribillados en hechos diferentes en Acayucan.

Xalapa, Ver.- Los gritos de dos mujeres resuenan como tambores de guerra en el centro de Acayucan. La más adulta reclina su cabeza sobre la puerta de un taxi, donde su hijo Édgar Pérez fue acribillado. Es el segundo que a ella le matan, los dos se dedicaron al oficio del “volante”, que se ha vuelto blanco de la delincuencia en Veracruz.

El asesinato ha paralizado la zona comercial del municipio sureño. Sobre la calle Juan de la Luz Enríquez, a escasos 70 metros del Palacio Municipal, sicarios dispararon a quemarropa contra el ruletero de 34 años de edad.

[relativa1]

La segunda mujer presente en la escena del crimen es esposa de Edgar Michael Pérez Sánchez, con quien procreó cuatro hijos. Ella, desesperada, se aferra al dorso de la víctima, perforado por al menos 12 impactos de bala.

A unos pasos de la zona acordonada, el padre del taxista, Gerardo Pérez Martínez, se vale de su enojo para protestar de una manera casi prohibida en Acayucan: dando la cara ante los medios de comunicación.

“De ahora de adelante trataremos de armarnos, ya basta del pinche gobierno. Quizá con esta declaración me oigan los asesinos y me maten más al rato. No importa”, condena el hombre, con un tono de voz arrebatado.

De acuerdo con el señor Gerardo Pérez, es el segundo hijo asesinado abordo de su unidad de trabajo. Al primero lo ultimaron en noviembre de 2017, en las inmediaciones del río Ateopan. “Ya son dos hijos que me han matado. Ahorita me quedan tres nietos de Gerardo Arturo, y ahorita cuatro de Édgar Michelle”, se lamenta el padre.

[relativa2]

El hombre frente a las cámaras asegura que “no nos hemos enriquecido de la maldad. Lo que tenemos es porque hemos trabajado. Yo en el campo, me gusta criar cochinos, pueden investigar, tengo cría de cochinos en la casa”.

Gerardo no cede ante su enojo y consigna: “Hay mucha relación entre la policía y los delincuentes. Ahorita se sabe que la misma seguridad pública levanta a la gente, y ahora no los levantan, los matan en su trabajo. Qué garantía tenemos con nuestro gobierno”.

"Desde este momento le digo al señor gobernador (Miguel Ángel Yunes Linares) que se ponga las pilas, porque siempre he dicho que cuando la perra es brava hasta a los de la casa muerde ¿Por qué?, porque no hay vigilancia, señores”, recrimina el padre y camina hacia el taxi 688, guiado por lamentos que patrocina la violencia.

Fotografías y video: Alex Ceja

[relativa3]

Versión para impresión