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Pese a negro historial, expolicía de Duarte logró cargo en Acapulco; hoy fue detenido

  • Miguel Ángel León Carmona
Max Sedano, es investigado por infiltrar delincuentes en policía de Acapulco; en Veracruz habría encubierto asesinato de policía estatal

Foto de portada: El Sol de Acapulco

Xalapa, Ver. – “El capitán solo nos dijo que teníamos facultades -para recoger un cadáver- porque éramos policías ministeriales del Estado; fue que procedimos con la diligencia”, es la declaración de un agente ministerial de Veracruz que señala al secretario de Seguridad de Acapulco, Max Sedano Romero, de encubrir el asesinato de un policía estatal, cometido por personal de esa institución, en el gobierno de Javier Duarte.

E-Consulta Veracruz cuenta con la declaración del empleado de la Fiscalía veracruzana -leída ante un juez de control en mayo de 2018- que da cuenta del probable encubrimiento de Max Sedano en el asesinato a David Lara Cruz, un policía que el 12 de enero de 2016 fue citado Xalapa para acreditar un examen de Control y Confianza, pero que en realidad habría sido emboscado por compañeros suyos para darle muerte.

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Este 25 de septiembre, Max Sedano Román, secretario de Seguridad de Acapulco, fue detenido por la probable infiltración de grupos criminales en la corporación a su mando. Entre 2015 y 2016 fue subdirector operativo de la policía ministerial de Veracruz, donde habría sido parte de un aparato estatal encargado de desaparecer a jóvenes de manera sistemática, supuestamente ligados a Los Zetas.

En el operativo de este martes, la Fiscalía de Guerrero detuvo a Rafael Rivas Valdés, director de Tránsito Municipal y hermano de Federico Rivas, próximo subsecretario operativo de la SSP en el gobierno de Cuauhtémoc Blanco, en Morelos, que en 2013 comandó retenes en Veracruz, donde también desaparecieron decenas de personas.

Max Sedano y Rafael Rivas trabajaron juntos en la Fiscalía General del Estado de Veracruz (FGE), bajo las órdenes del exfiscal general Luis Ángel Bravo Contreras, quien hoy está preso por el delito de desaparición forzada de personas, acusado de instruir el extravío de 12 cadáveres, de un total de 19 que fueron encontrados en enero 2016 en la barranca La Aurora, a un costado de la Academia de Policías de El Lencero.

Sobre esos 19 cadáveres -aparentes víctimas de la Fuerza Especial de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz- solo se reportó el hallazgo de siete; seis fueron recogidos en la barranca denominada La Aurora y el séptimo, que correspondía al policía David Lara Cruz, fue ‘sembrado’ en la localidad de Santa Ana, municipio de Alto Lucero, presuntamente por órdenes de Max Sedano Román.

La manera en que Sedano Román habría participado en este crimen múltiple fue expuesta durante la audiencia de vinculación a proceso de Rosario Zamora González, exdirectora de Investigaciones Ministeriales, una de cuatro altos exfuncionarios de la Fiscalía de Veracruz, recluidos en el penal de Pacho Viejo por desaparición forzada.

El origen del crimen que persigue al capitán Sedano.

David Lara Cruz, un policía estatal, el 12 de enero de 2016 fue citado en las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), en Xalapa. De acuerdo con la indicación de sus superiores, tendría que acreditar un examen de Control y Confianza.

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 “Lo mandaron a un curso. Siempre lo llevaban en patrullas estatales. Aquella vez le negaron la seguridad. Según era urgente”, refiere la madre del oficial finado, cuyo nombre no será revelado por seguridad.

De acuerdo con informes dentro de la Carpeta de Investigación UIPJ/DXI/10º/169/2016, David Lara llegó a las instalaciones de la SSP, ubicadas en calle Martín Torres, de la Colonia Obrero Campesina, Xalapa. Se sometió a los exámenes de Control y Confianza y al salir de ese domicilio habría sido detenido por compañeros de la misma corporación. De su detención no hubo registro.

La presunta detención ilegal de Lara se cometió un día después de la desaparición forzada de cinco jóvenes originarios de Playa Vicente, en el municipio de Tierra Blanca, quienes fueron entregados a una célula del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y asesinados en el rancho El Limón, en Tlalixcoyan. Los reflectores de medios estatales y nacionales estaban puestos en Veracruz.

El 19 de enero de 2016, fueron hallados los restos humanos de 19 personas, en la Barranca de La Aurora. Un día después, policías ministeriales adscritos a la Delegación Regional de la Policía Ministerial Zona Centro Xalapa de la FGE acudieron a ese lugar para dar fe de los hechos.

Foto: Germán Méndez

Según lo informado en un boletín por la FGE, Gilberto Aguirre Garza, entonces Director General de Servicios Periciales, instruyó al perito criminalista realizar el levantamiento de los 19 cuerpos, pero solo informar de manera oficial sobre hallazgo de seis cadáveres.

No obstante que el cadáver de Lara Cruz fue identificado mediante dactiloscopia, la instrucción de Aguirre Garza a un perito criminalista, fue trasladar los restos del policía a la localidad de Santa Ana, Alto Lucero, ello, según afirma el testigo protegido, con la ayuda de Max Sedano Romero.

“El comandante Max acudió personalmente al levantamiento del cuerpo”: testigo.

Según lo referido por el policía ministerial y testigo de la Fiscalía, él firmó el levantamiento del cadáver de David Lara Cruz el 04 de febrero de 2016, diligencia que realizó junto con otro compañero por órdenes de Max Sedano Romero.

 “Recuerdo que estábamos checando unas órdenes de aprehensión que teníamos pendientes (…) Aquel día (04 de febrero de 2016) la guardia le correspondía a la segunda Comandancia, sin embargo, nos vio el primer comandante regional de la ministerial, Marcelo Torres Castillo, quien nos dijo alrededor de las 20:00 horas que nos trasladáramos a la dirección de la policía ministerial y que nos pusiéramos a las órdenes del Subdirector Operativo, Capitán de Navío, Max Lorenzo Sedano Romano”.

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 “Cuando llegamos a la Dirección de la Policía Ministerial nos entrevistamos con el Subdirector quien nos dijo que nos íbamos a trasladar rumbo a Cardel (en el municipio de La Antigua, a 37 kilómetros del puerto de Veracruz), pero pues en ese momento solo pensamos que le íbamos a brindar seguridad. Recuerdo que pasamos todavía a cargar gasolina, pero nunca nos dijo a dónde íbamos solo nos iba diciendo siguiéramos conduciendo con dirección a Cardel”.

 “Fue que llegamos a Santa Ana, Alto Lucero. Me percaté que se encontraban dos peritos de la Dirección de Servicios Periciales, siendo estos un hombre y una mujer. En ese momento nos dijo el subdirector Max Lorenzo Sedano Romano, que hiciéramos las diligencias que nos correspondían sobre el levantamiento e inspección del cadáver, recordando perfectamente que junto con Erubiel le hicimos el comentario al subdirector que no nos competía realizar el levantamiento, ya que no teníamos jurisdicción en dicho lugar, que le correspondía a la Comandancia de Cardel”, relató el testigo.

 “Max Sedano solo nos dijo que teníamos facultades porque éramos policías ministeriales del Estado; fue que procedimos a realizar nuestras diligencias como aseguramiento del lugar, búsqueda de indicios, levantamiento, e inspección del cadáver; servicios periciales realizó las diligencias que le correspondían. Una vez que lo subieron (el cadáver) al vehículo de periciales, el subdirector Max nos dice que nos retiráramos del lugar, para esto recuerdo que ya era algo de madrugada, pero no recuerdo la hora con exactitud y en el trayecto de regreso el subdirector ya no nos dijo absolutamente nada”, agregó. 

Al final de la declaración de quien fuera subordinado de Max Sedano, se expuso ante el juez de control, “Quiero manifestar que no era usual que el Subdirector Operativo, el Capitán Max acudiera personalmente al levantamiento, además de que se manejó con mucho sigilo…”.

 

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