• Sociedad

Día de Muertos: 10 cosas que no deben faltar en tu ofrenda, y su significado

  • Arantxa Atl
¿Sabes qué color de papel picado usar? Las velas moradas representan luto y la sal ¿para qué la ponemos?

La ofrenda de Día de Muertos, o altar, es uno de los símbolos más admirados en el mundo sobre la cultura mexicana; sin embargo, el que creemos es un dejo puro de nuestra raíz indígena, en realidad es al final una combinación del México prehispánico, la influencia europea, y el cristianismo.

Para resumirlo en una palabra, diremos sincretismo.

Si bien cada región de nuestro país echa mano de su cultura y contexto en la realización de los altares, hay elementos básicos que no pueden faltar, y que E-Consulta Veracruz, además de recordártelos, te comparte un poco de su significado, que los hace imprescindibles en la ofrenda.

[relativa1]

Las velas

Las velas o cirios representarán en tu altar, la luz para que las ánimas puedan llegar a su hogar, y a su vez, pueda iluminar el camino de regreso a su nueva morada.

De acuerdo con la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, nuestros ancestros usaron rajas de ocote, esas que muchas veces usamos en la actualidad para ahumar nuestras ofrendas con copal.

Además, debes saber que para algunos pueblos, en el altar deberán ponerse el número de veladoras correspondiente al número de difuntos que serán bienvenidos para la convivencia.

Otra de las tradiciones, dice que las veladoras de color morado en la ofrenda, son señal de luto, y además, si las colocas en forma de cruz, representarán los puntos cardinales, y al alma de tu familiar podrá orientar su camino de regreso.

Imágenes religiosas

Si bien acostumbramos colocar las imágenes o figuras de nuestro Santo o Santa preferida (o de la persona fallecida), durante muchos años se acostumbró poner la imagen de las Ánimas del Purgatorio, que simboliza la libertad del alma del difunto en caso de que se encontrara allí.

Otra opción, es una cruz hecha con cenizas, que represente la purificación.

Las imágenes religiosas son consideradas un vínculo para establecer la convivencia entre vivos y muertos, que se desarrollará cuando se compartan los alimentos de la ofrenda.

Fotografías

Quizá el elemento más obvio. Nuestros altares deberán contener la foto o fotografías de las ánimas que nos visitarán y degustarán los alimentos que hemos dispuesto para ellas.

De acuerdo con algunas tradiciones de nuestro país, estos retratos deben quedar escondidos, a manera que sólo se puedan ver con un espejo, como una forma de entender que nuestro ser querido ya no existe, pero podemos verlo.

Papel picado

El papel picado es considerado una artesanía mexicana, y contrario a lo que las nuevas generaciones puedan pensar, no es exclusivo del Día de los Muertos, de hecho, ha sido utilizado para conmemorar diferentes fiestas, tradiciones y conmemoraciones, como la Independencia de México.

Este tipo de decoración viene de la época prehispánica, cuando las civilizaciones mesoamericanas adornaban con papel amate las ofrendas a sus dioses en los templos; el papel amate fue sustituido con la llegada de los españoles, por el papel de china o de seda.

En él se realizan diferentes tipos de imágenes, generalmente calaveras en escenas chuscas o de la vida cotidiana, hasta momentos de tristeza o de gran elegancia cuando se hace una Catrina.

Los colores también tienen su significado: el papel blanco es usado para los niños difuntos, el negro para los adultos, y el morado como símbolo de luto (igual que las velas).

Cruz

La cruz es un símbolo que fue introducido por el cristianismo tras la llegada de los españoles. Esta la colocarás en la parte superior de tu altar, a un costado de la imagen del difunto.

Tradicionalmente, debe estar hecha de sal o de ceniza, pero actualmente muchos acostumbran hacerla con pétalos de zempoalxóchitl o con flores enteras, además, la ubicación en la ofrenda también puede variar.

La sal es quizá el elemento del que casi no escuchamos hablar, y es usada como símbolo de purificación, para que el cuerpo no se corrompa en su viaje.

[relativa2]

Arco

Nuestras ofrendas deben estar engalanadas con un arco, que simboliza la entrada de los muertos al mundo; puedes adornarlos con flores.

En Veracruz adornamos nuestros arcos con zempoalxíchitl, tinaja, naranjas, moco de pavo, y muchas plantas y follaje propio de cada región.

El agua

Imprescindible. Un vaso con agua debe ser ofrecido a las ánimas para que mitiguen su sed tras la travesía que emprendieron para visitarnos, y para fortalecer su regreso.

También puedes colocar las bebidas que el difunto disfrutó en vida.

Copal

A la llegada de los españoles, el copal se sustituyó por incienso.

Sin embargo, el copal es un elemento prehispánico que según la tradición, limpia y purifica los cuerpos y los espacios, para que las almas puedan entrar sin peligro.

Por su parte, el incienso, santifica el ambiente. Puedes usar ambos.

Flores

La zempoalxóchitl es la protagonista de estas fechas. La flor adquiere su importancia (además de ser la de temporada) por su aroma inconfundible, que servirá como guía de los difuntos en este mundo.

Muchas personas elaboran caminos desde la calle hacia el altar en sus hogares para que sus ánimas lleguen sin pierde; además del altar, la flor de zempoalxóchitl es usada para decorar las tumbas en los camposantos.

Otras flores como el alhelí y la nube, significan pureza y ternura, por lo que son usadas para recordar a las ánimas de los niños.

Calaveritas

Nuestras culturas prehispánicas acostumbraban conservar cráneos para mostrar como símbolo al término de un ciclo, pues para ellos, después de la muerte la vida se extendía hacia otro nivel.

Tras la conquista española, la evangelización se impuso ante este tipo de símbolos y rituales, sin embargo, la resistencia de los pueblos indígenas fue tan fuerte, que al final unos símbolos se sustituyeron por otros de muchas maneras.

Así surgen las calaveritas de dulce, una forma de recordar a nuestros muertos, y para recordarnos el destino al que todos llegaremos.

Las calaveras de azúcar medianas son alusión a la muerte siempre presente. Las calaveras chicas son dedicadas a la Santísima Trinidad y la grande al Padre Eterno.

Foto de portada: Adriana Carreón

[relativa3]

Versión para impresión