• Veracruz

Ernesto Elizondo, artesano que elabora carros alegóricos para Carnaval de Veracruz

  • Inés Tabal G.
Sus diseños han resaltado en los desfiles, por lo que se ha ganado la fama en el puerto de Veracruz

Ernesto Elizondo Palacios, artesano veracruzano elabora representativos carros alegóricos que son apreciados por veracruzanos y turistas que asisten a los desfiles del carnaval de Veracruz.

Entre sus principales obras se encuentra el Pegasus y un Dragón de 11 y 23 metros de altura, los cuales participaron en el Carnaval 2019 y se impusieron como los carros alegóricos más grandes y estilizados en 95 años de historia de las celebraciones.

Con sus creaciones busca fusionar lo tradicional junto con la tecnología robótica para brindarle a los espectadores la mejor experiencia, afirmó el artesano.

Ernesto viene de una familia artística y aunque es el primero en incursionar en este ambiente, aseguró que todo lo que ha aprendido es mediante la observación y de manera empírica, esto lo ha convertido en una pieza fundamental en la historia del carnaval.

Sus inicios fueron en la creación de publicidad para distintas marcas, de ahí comenzó su fascinación por hacer los carros alegóricos, siempre planteándose nuevos retos e innovando con tecnología, esto ha hecho que sus carros cobren vida propia.

Es el Comité del Carnaval quien se encarga de proponer el tema que más tarde será plasmado por estos artesanos en fabulosas y monumentales obras de arte, que vivirán en la historia y memoria de los veracruzanos.

 

UN PROCESO ARTESANAL QUE VA DE LA MANO CON LA TECNOLOGÍA

 

A partir del año 1945 se usaron por primera vez luces y sonidos en los carros alegóricos del Carnaval de Veracruz, como parte de las principales atracciones para el público de aquel entonces, antes de eso eran carros lujosos decorados con figuras de papel maché y madera.

Las primeras plantas de luz portátiles permitieron que los desfiles se llevarán a cabo en la noche, ya que en esos años solo se realizaban en horarios de la mañana pues la ciudad aún no contaba con energía eléctrica en sus avenidas.

Anteriormente los desfiles se componían de 10 carros decorados con figuras de papel mache adecuados a la época en la que se celebraban, muy diferente de lo que hoy conocemos, indicó el historiador Ricardo Cañas Montalvo.

En la actualidad son más de 30 carros con diferentes temáticas y asombrosos decorados que iluminan las fiestas carnestolendas.

A pesar de que en el proceso de elaboración se cuenta con el uso de tecnología robótica, aún mantiene la esencia de los artesanos, quienes se preparan tres meses antes para llenar de vida y magia los más de 3.8 kilómetros que recorren los desfiles sobre el bulevar Manuel Ávila Camacho. 

“Lo artesanal no se ha quitado porque a final de cuentas las manos que los laboran siguen ahí, lo único que cambia es la proyección, todas las esculturas se hacen a mano, se usan algunas herramientas tecnológicas para ganar tiempo, pero lo cierto es que sigue siendo un proceso artesanal la pintura y el decorado”, comentó Ernesto Elizondo. 

Son alrededor de tres meses los que se llevan en la elaboración de un carro alegórico y un promedio de 25 personas entre los cuales se encuentran mecánicos, herreros, carpinteros, pintores y decoradores.

Trabajando en conjunto, todos aportando el conocimiento adquirido con los años y con la creatividad de Ernesto crean majestuosas figuras con movimiento, luces, colores y brillos lo que lo que marca la diferencia. 

Son 96 años de festejos sin interrupción siendo el principal evento del estado, el Carnaval de Veracruz envuelve tradición, cultura y sobre todo historia.

 

Versión para impresión