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En SAT de Xalapa empleadas laboran y exponen casos de acoso

  • Carlos Caiceros
En toda la ciudad se percibió la ausencia de mujeres, tanto en escuelas como el oficinas gubernamentales y negocios de todos los giros

Xalapa, Ver. - El mapa de México dibujado como el cuerpo de una mujer tirada boca abajo, muerta y colocada sobre una cruz morada, es la imagen que se observa al interior de las oficinas del Sistema de Administración Tributaria (SAT).

Durante el paro nacional de mujeres, las veracruzanas decidieron unirse a su manera colgando desde los barandales historias que posiblemente han vivido y que utilizan para sumarse a este día de protesta silenciosa.

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"Papá fui violada, pero nunca te lo he contado porque tengo vergüenza y dolor y tú nunca lo has notado", dice uno de las hojas colgantes en este edificio que como forma de conmemorar este día también colocaron moños morados en la fachada del edificio.

Las historias anónimas cuentan todo tipo de violencias que las trabajadoras han vivido tanto en su vida personal como laboral. Es el caso de otra mujer que acusó que para lograr un ascenso le pedían cambio sostener relaciones sexuales.
"Hijo, abrázame, no conseguí el ascenso, mi jefe me pedía sexo a cambio". 

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Otras narraron el acoso sexual y abusos durante sus vidas.

"Abuelo, no puedo contarle esto a mis papás, pero en el trabajo un compañero de tu edad al saludarme se propasa".
Otras hablan de sobrevivencia, de cómo se mantienen vivas a pesar de las violencias que han enfrentado y por ello colocaron fases como: "Ni golpes que duelan ni palabras que hieran", "No utilices groserías, mientras conversas conmigo, respétame" o "Aquí estoy sobreviviendo a la violencia sexual, física, emocional y hasta laboral".

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En otros sitios como facultades de la Universidad Veracruzana (UV) también hubo este tipo de ejercicios, como en la Facultad de Derecho.

“Ni Palabras que duelan ni miradas que ofendan” señala en la Facultad de Derecho o “Educamos para erradicar la violencia”, dice una lona afuera del bachillerato matutino Ricardo Flores Magón.

En otra escuela, como el COBAEV 35, el alumno David Alejando Cuevas dijo que tuvieron un día anormal en el que no se sintió cómodo. Aunque los hombres llegaron a las aulas no tuvieron clases, ante la falta de profesoras.

“La mayoría de nuestros maestros son mujeres y la verdad sin ellas no sirve esto”, opinó.

Además, algunos negocios cerraron sus puertas, otros laboraron sólo con hombres, pero no faltaron las empeladas en mercados y establecimientos del primer cuadro de la ciudad.

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