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La importancia de la mesa 9 en las votaciones del PAN en el puerto

  • Víctor Toriz
El cómputo final, sin contar la mesa 9 hubiera dado una victoria holgada a Miguel Ángel Yunes Márquez, quien ganó en las otras ocho casillas

Veracruz, Ver.- La elección interna del Partido Acción Nacional (PAN) para la candidatura a la alcaldía de Veracruz, cerró con un mínimo margen de diferencia entre Miguel Ángel Yunes Márquez y Bingen Rementería Molina, este último superado por 12 votos.

Sin embargo, de las nueve mesas instaladas para recibir los votos de los panistas, una fue decisiva para que el resultado se hiciera ajustado y, al mismo tiempo, generar la polémica que terminó en el enfrentamiento a golpes entre militantes del PAN durante la jornada del 14 de febrero.

La mesa nueve, fue instalada para recibir el voto de los nuevos militantes del partido, que sin tener un año como miembros activos se impusieron con el aval del Tribunal Electoral del Estado de Veracruz (TEEV) para participar en las votaciones.

El cómputo final, sin contar la mesa nueve hubiera dado una victoria holgada a Miguel Ángel Yunes Márquez, quien ganó en cada una de las otras ocho casillas sumando 260 votos de diferencia.

La mesa nueve permitió cerrar la distancia entre uno y otro precandidato, ya que el resultado de esta fue de 258 votos para Bingen Rementería y 10 para Miguel Ángel Yunes Márquez, cerrando las votaciones en 933 para el primero y 945 para el segundo.

A diferencia de las otras mesas, en la mesa nueve la votación se prolongó casi hasta la media noche, debido a la negativa que existía de los funcionarios de casilla para que los nuevos militantes participaran, de acuerdo con la versión del equipo político de Rementería Molina.

Sin embargo, la versión que se dio de manera oficial a los militantes que hicieron fila en la mesa nueve, fue que las boletas para la elección de candidato a la alcaldía de Veracruz se habían terminado, obligando a detener la votación en esa casilla.

Los nuevos militantes panistas esperaron por nueve horas para emitir su voto en la mesa nueve, desde las 9:00 de la mañana hasta las 5:00 de la tarde, que se daban por cerradas las casillas.

Minutos antes del plazo para el término, un grupo de militantes exigía ingresar al Club de Leones para votar en la mesa nueve, entre la discusión algunos miembros del partido habrían intentado ingresar a la fuerza.

La discusión paso pronto a los insultos y después a los golpes, elementos de la Policía Estatal que custodiaban el inmueble dispersó la disputa y detuvo a tres de los involucrados, sin embargo, fue suficiente para que la fila a la mesa nueve se dispersara y se declarara el cierre formal de las votaciones.

Bingen Rementería Molina aseguró que se impidió la participación de 190 nuevos militantes que se encontraban en la fila al momento de los golpes y tuvieron que correr para resguardarse, se trataba -según el precandidato-, de militantes que expresaron su apoyo durante la precampaña, número suficiente para imponerse en las votaciones.

Por su parte, Miguel Ángel Yunes Márquez descalificó la autorización del TEEV para ordenar que se permitiera votar a los nuevos panistas, ya que los estatutos internos del partido establecen que se requiere de al menos un año de militancia para participar en procesos internos.

Sin embargo, tras afirmar su triunfo en un vídeo en redes sociales dijo que la estrategia del equipo de Bingen Rementería no fue suficiente para arrebatarle la victoria.

Pese a las versiones encontradas entre ambos precandidatos, lo que ocurrió en la mesa nueve es la prueba que Bingen Rementería presentará ante el Consejo Ejecutivo Nacional para impugnar los resultados.

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