¿Un represor a la Presidencia?

  • Aurelio Contreras Moreno

En el estado de Puebla gobierna un representante de eso que se ha dado en llamar la “nueva generación de políticos” de México. El ex priista y neopanista Rafael Moreno Valle Rosas.

Nieto de un ex gobernador de ese estado, Moreno Valle Rosas siempre se sintió predestinado a seguir sus pasos, con una gran diferencia: él sí ejercería el poder a plenitud, sin contrapesos ni oposición que le hiciera sombra, a diferencia de su abuelo, que fue uno de los mandatarios que cayeron durante el sexenio de Luis Echeverría Álvarez.

Empezó su carrera política dentro del régimen del PRI, como asesor en la Secretaría de Gobernación a inicios de la década de los 90 del siglo pasado. Más tarde, se desempeñó como poderoso secretario de Finanzas y Desarrollo Social en el gobierno de Melquiades Morales en aquella entidad, cargo desde el que aspiró por primera vez a la gubernatura, contando para ese fin con todo el apoyo del aparato estatal. Sin embargo, no logró su cometido en ese entonces y se tuvo que conformar con ser diputado federal primero y luego legislador local.

Enfrentado con el régimen de Mario Marín Torres, el tristemente “gober precioso”, Moreno Valle renunció al PRI y se afilió al PAN, de la mano de quien se convirtió en su “madrina política” –de la que luego renegaría– Elba Esther Gordillo, quien intercedió ante el entonces presidente Vicente Fox para que lo hiciera candidato a senador de la República, elección que ganó en 2006.

En 2010, Moreno Valle contendió por la gubernatura poblana postulado por una alianza PAN-PRD-Nueva Alianza-Convergencia (hoy Movimiento Ciudadano), resultando triunfador en los comicios en buena parte gracias al descrédito de Mario Marín, acusado de proteger pederastas y de solapar una gran corrupción en su administración.

La sociedad poblana recibió con algarabía la “alternancia” en el Gobierno del Estado, esperando un cambio para bien después de un sexenio de saqueo. Pero poco duró el gusto. Pronto Rafael Moreno Valle mostró su talante autoritario, rencoroso y represor.

Apenas tomó el poder, comenzó la cacería de marinistas, algunos de los cuales fueron a dar a la cárcel. A los medios de comunicación que lo atacaron en la campaña o simplemente no lo apoyaron abiertamente les cerró por completo la llave de la publicidad oficial, asfixiándolos hasta hacerlos cerrar, mientras otros, que se le tendieron al piso o se prestaron a ser comparsas, recibieron un apoyo económico desmedido.

La crítica periodística es perseguida en Puebla, y a quienes la ejercen se les fue marginando poco a poco de los espacios en los periódicos, la radio, las agencias informativas y en especial de la televisión, el medio en el que el Gobierno de Puebla ha gastado verdaderas fortunas para construir una imagen de “estadista” para Moreno Valle.

El Congreso estatal es una mera caricatura, una oficialía de partes que aprueba sin discutir los mandatos del Gobernador, quien cual señor feudal dispone de vidas y haciendas en su terruño.

Como a algunos otros de los gobernadores de la “nueva generación”, como el veracruzano Javier Duarte o el quintanarroense Roberto Borge, a Rafael Moreno Valle Rosas no le gustan las críticas y mucho menos las protestas. Por eso es que mandó una iniciativa al Congreso de ese estado para que la policía haga uso de la fuerza en caso de disturbios y que en la redacción original le permitía a los uniformados utilizar sus armas de fuego en contra de la población, razón por la cual dicha iniciativa fue apodada como la “Ley Bala”.

Ante la presión nacional e internacional de organismos defensores de derechos humanos, Moreno Valle tuvo que ceder un poco y agregó a su iniciativa la prohibición de que se disparen armas de fuego contra manifestantes, aunque dispuso que se recurra al uso de la fuerza “siempre como última medida”.

Tal parece que Moreno Valle llega a su límite muy pronto, pues la semana pasada la policía estatal arremetió en contra de un grupo de manifestantes de la localidad de San Bernardino Chalchihuapan que mantenían bloqueada la autopista Puebla-Atlixco. Los gendarmes atacaron a la población con balas de goma, una de las cuales le perforó el cráneo a un adolescente de 13 años que está al borde de la muerte, y dejó gravemente heridas a varias personas más.

Lo peor del caso es que la “alternancia” en Puebla no ha significado mejoría en las condiciones de vida de esa entidad. De acuerdo con el estudio “El desarrollo humano y los Objetivos de Desarrollo del Milenio en Puebla” del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), 193 de los municipios de ese estado, 89 por ciento del total, no podrán cumplir con el rubro de la erradicación de la pobreza para 2015.

Esto, mientras se realizan obras faraónicas en una muy estrecha franja de la capital de esa entidad, en la zona conocida como Angelópolis, dentro del área de la Reserva Atlixcáyotl, que alberga fraccionamientos de lujo (donde luego viven importantes narcotraficantes), centros comerciales para clase alta e imponentes vías de comunicación casi siempre desiertas.

Quizás su carácter represor le venga de familia a Rafael Moreno Valle. Su abuelo el ex gobernador fue también secretario de Salubridad y Asistencia en el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, ante lo cual no hay mucho qué agregar.

Este hombre, quien como su homólogo veracruzano Javier Duarte de Ochoa (de quien es amigo cercano) odia y acosa a los periodistas críticos, quiere ser presidente de México.

Email: aureliocontreras@gmail.com

Twitter: @yeyocontreras

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Aurelio Contreras Moreno

Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP). Inició su carrera en el periodismo como reportero gráfico en el Diario “Cambio”, en 1995, en la ciudad de Puebla, siendo aún estudiante.

Fue Subdirector fundador de Diario “AZ Veracruz” y Subdirector de Información en Diario “AZ Xalapa”.

Entre 2005 y 2006 participa en el proyecto periodístico colectivo “Horas Extra”, el primer periódico gratuito que se publicó en el estado de Veracruz, y del cual fue uno de los fundadores e integrante del Consejo de Redacción.

De 2006 a 2014 fue Director Editorial de Grupo Líder, que edita la revista Líder en los estados de Veracruz y Puebla.

Actualmente es colaborador de la revista etcétera, del noticiario radiofónico “Infórmese” de  EXA FM en la ciudad de Matamoros, Tamaulipas, y autor de la columna “Rúbrica”, que se publica en diferentes medios de comunicación, impresos y digitales.