Sobre la pobreza

  • Gonzalo Flores Castellanos

No hay más, por lo menos desde Rosseau con su explicación del producto de la riqueza basada en la desigualdad de las relaciones humanas, se terminaron las teorías de la predestinación, el milenarismo o la causalidad divina para manifestar que algunos nacieron ricos o con condiciones para mandar y otros pobres y para obedecer. Durante muchos años, hemos sido incapaces de lograrlo, la cita evangélica de Mateo (26:11) reflejaba la existencia como en cualquier sociedad de los pobres “a los pobres siempre los tendréis con vosotros”.  Ya que se trata de un tema histórico, que le corresponde estrictamente a los ciudadanos resolverlo.

Por lo que culpar al sistema capitalista del origen de la pobreza y la desigualdad es un craso error, no así, el que sea durante este último lapso histórico en el que menos manos acumulen la mayor riqueza en el planeta. La pobreza siempre ha existido, pero, ¿debe existir siempre?, es una obligación moral, de solidaridad con “el otro, el semejante” de que se vaya superando. Por ejemplo, los primeros intentos de medición de este problema fueron en 1897 con Booth quien sistemáticamente elaboró un mapa de la pobreza en la ciudad de Londres, pero sin duda, el estudio de Seebohm Rowntree en 1901, encuestando a 11, 560 familias, demostró la “línea de la pobreza” es el antecedente más claro de que los ingresos no alcanzaban para cubrir las necesidades primarias.

Las naciones desarrolladas firmaron en el año 2000 los Objetivos del Milenio, que el próximo año cumple su plazo fatal, y tendrá que hacerse un amplio análisis de lo conseguido, pues el lograr la disminución de la pobreza en un 50% habrá quedado muy lejos de alcanzarse. Si México es la economía 12 del mundo según su PIB, no puede ser que sea la nación 61 en el índice de Desarrollo Humano (2013); el tema es la desigualdad.

La “línea internacional” de pobreza se encuentra en las personas que sobreviven con 1.25 dólares al día, pero esto no es lo único, en otras concepciones Narayan explica que a la pobreza se le define por la dificultad de obtener alimentos y de ganarse la vida, pero los pobres la definen también como la dependencia y la falta de poder y de voz. Se ha considerado que si el Producto Interno Bruto de los países se incrementa año con año, nos encontramos ante un problema no ya de pobreza sino de desigualdad, a lo que los Estados contestan con políticas públicas “asistenciales”, como respuesta del Estado hacia una redistribución de la riqueza social, pero estos apoyos se han focalizado a ciertos sectores vulnerables, lo que debe evolucionar hacia la universalidad de los servicios, para lo cual se necesitan mayor fortaleza tributaria.

Los pobres también son la base de la pirámide de la economía, y eso los convierte en pieza fundamental de la activación económica, ampliando el mercado interno pero con mayor poder adquisitivo, en un ambiente de libertad y democracia es el escenario ideal que debemos construir.

Pilón

El relanzamiento de “Prospera” con Oportunidades ofrece una respuesta al combate de la desigualdad sobretodo en el tema educativo. ¿Dónde quedó la grata iniciativa del Gobernador Javier Duarte, que anunció en Julio de 2013 la inversión de 58.5 mdp para combatir la pobreza con el enfoque exitoso de Mohamed Yunes en Bangladesh? Los créditos de la palabra, basados en la confianza mutua, mucha falta hacen, era una seria apuesta al desarrollo.

@gonzaloflorcast

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Gonzalo Flores Castellanos

Politólogo, Master en educación, experiencia en servicio público municipal y en técnica legislativa federal, articulista en varios medios nacionales y extranjeros, dos libros publicados.