El deber de informar bien

  • Rafael Arias Hernández

Hoy y aquí,  son los referentes obligados que constituyen el objetivo y guía del tradicional informe de gobierno.

Imprescindible saber que pasa, para decidir qué hacer; tener claro en donde nos encontramos, para orientar y canalizar esfuerzos. Y también saber quiénes son los principales responsables no de mensaje y acto, boletín y foto; sino de la actividad de rendición de cuentas, llamada informe de gobierno.

Discurso y actitud de más de lo mismo, ante inocultables crisis, conflictos y problemas,  conduce a lo mismo y peor.

No olvidemos que la economía veracruzana, a junio de 2014,  se reporta en recesión. Acumula ya,  tres trimestres consecutivos con decrecimiento. ¿Seguimos con más de lo mismo?

Informar e informarse

De ahí que, hay que empezar por el principio. Hay que informar, pero para ello se necesitan fuentes que proporcionen  datos y conocimientos confiables, y que todo corresponda a la misma realidad, no a otros mundos o fantasías. Preciso verificar que así sea.

Insistir y  repetir que es importante contar con informes oficiales pertinentes y actualizados; y, al mismo, también lo es tener la disposición individual y colectiva de enterarse y participar.

Deber de informar y obligación de informarse,  son inseparables en consecución de objetivos y metas; en  fortalecimiento de instituciones e identificación clara del trabajo de sus responsables, electos y designados; así como en la evaluación permanente de sus resultados, para consolidar logros, corregir errores,  y combatir ineficiencia y delincuencia gubernamental, que también es una prioridad.

En consecuencia, no se vale inventar otras situaciones y eludir responsabilidades.

Hay que recordar, que bien se saben y padecen  conocidos y recurrentes argumentos y discursos de quienes teniendo el deber de informar, usan y abusan del remoto o cercano pasado,  así como del impreciso y deseado futuro mediato o inmediato; o de los fantásticos recursos retóricos de otros lugares y la futura tierra prometida. Para eludir en todo caso, su responsabilidad.

Deber de informar, no de medio informar o manipular,  y mucho menos de desinformar o mal informar.

Empezar por  hacer preguntas simples y claras,  sencillas y directas. ¿Qué se hizo en 2014?,  ¿a qué costos y esfuerzos?,  ¿para qué y para quiénes?  Se debe explicar y hasta justificar lo hecho.

Veracruz sobresale por su descomunal e injustificada deuda pública. ¿De cuánto es el total?

La rendición de cuentas, puntual, completa y accesible no es un favor o graciosa concesión de gobernantes, quienes  por fortuna sólo por un tiempo detentan y ejercen el poder público.

La transparencia, acceso a la información, fiscalización de todo servidor público y actividad gubernamental es un derecho ciudadano y social irrenunciable.

Información, seguimiento y control y evaluación,  son obligaciones públicas ineludibles, para garantizar el ejercicio responsable y democrático del poder público y su eficiencia.

Cumplir con la Constitución es sólo el principio. Entre otras obligaciones del Gobernador o Titular del Poder Ejecutivo, está la de “presentar ante el Congreso del Estado, el 15 de noviembre de cada año, un informe escrito acerca del estado que guarda la administración pública…”  Presentar informe es sólo el comienzo.

Identificar ineptos y corruptos

En este contexto es determinante que los otros poderes gubernamentales y órganos autónomos, cumplan con sus responsabilidades.

Particularmente el poder legislativo que, en buena medida, en este y otros aspectos importantes,  ha pasado a convertirse en espectador obediente,  cómplice de errores, pérdidas, abusos, ineficiencias y hasta complicidades y actos delictivos, al no exigir el oportuno y cabal cumplimiento de deberes y obligaciones, condiciones y procedimientos  gubernamentales establecidos en las leyes.

Urge  que, excepciones aparte,  los legisladores cumplan, despierten y trabajen.

“El Congreso realizará el análisis del Informe y podrá solicitar al Gobernador del Estado ampliar la información mediante preguntas por escrito, y citar a los Secretarios del Despacho o equivalentes, quienes comparecerán y rendirán informes bajo protesta de decir verdad…”¿Difundirán dicho  análisis?

Disponer de él, en el sentido positivo, que contados casos aparte no se da, permitiría  exigir y evaluar a  presuntos responsables y prófugos potenciales a cargo. Los funcionarios son los primeros responsables.

Incluso para empezar, bastaría con “decir verdad”, para identificar logros y avances, aciertos y errores, pérdidas y beneficios.

De cualquier forma,  hay que dar seguimiento a las comparecencias, para identificar ineptos y corruptos; y reconocer a quienes cumplan con su trabajo, pocos pero los hay.

Informarse y participar

No  olvidar, que la buena  rendición de cuentas depende del combate a  opacidad y  manipulación de información.

Y tampoco negar  la poca o significativa participación ciudadana y social.

Por desgracia, se sabe que por múltiples razones, entre las que destacan desconocimiento, desinterés y desagradables experiencias, “sólo 6.0% de la población en México ejerce su derecho a la información”.

Sólo 6 de cada 100 mexicanos  se informan. Las consecuencias en economía y bienestar social, estabilidad  y seguridad pública,  presencia de malos y peores gobiernos, es simple consecuencia. Necesarios sociedad,  medios de comunicación,   y  ciudadanos responsables.

La opacidad, abunda Joel Salas,  comisionado del  IFAI, “es evidente en estados donde el ejercicio presupuestal y la rendición de cuentas es desigual. Se gastan millones en obras de ´relumbrón´ sin beneficio a la sociedad y luego dicen que van a detonar el crecimiento económico eso, y por desgracia, no sucede…Si la sociedad se organiza y controla, desde antes de realizarse [un proyecto] puede incidir, asegurarse del costo y utilidad de las obras que realiza el gobierno” (ElFinanciero.171114)

Ideas y temas incluidos en la creciente propuesta,  “Hacia la construcción de un Estado abierto en México”, que básicamente se define como un modelo de gestión pública apuntalado, entre otros, por  principios democráticos de transparencia, eficiencia, participación ciudadana y colaboración; y por otros de  la revolución de  tecnologías de la información y comunicación.

Es vital,  informar e informarse de los asuntos públicos,  para participar, evaluar  y gobernar al gobierno. No olvidar  que “los  pueblos tienen los  gobiernos que se merecen”.

La sucesión en Veracruz…

Pronto y a su alcance,  opiniones y puntos de vista sobre el  proceso que es y debe ser,  de las y los veracruzanos.

+Académico IIESES-UV

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Rafael Arias Hernández

Actualmente es Investigador del IIESES y maestro de la Facultad de Economía de la UV.

Cuenta con  Licenciatura en Economía, por la Universidad Veracruzana. Obtuvo mención honorífica Cum Laude.  Maestría en Economía con especialización en Desarrollo Regional y sub especialización en Historia del Pensamiento Económico. Salt Lake City, Utah. USA. Diplomado por la U.V. en “Habilidades del Pensamiento”.  Alta Dirección AD2 Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas. (IPADE). Becario en los programas Lincon-Juárez y LASPAU.  Asesor académico y maestro de Enseñanza Media, Esc. De Bachilleres Noc. “Art. 3º Constitucional”, Xalapa, Ver. Maestro en la Facultad de Economía, y de la Maestría en Desarrollo Regional. Historia Económica, Desarrollo Económico, Desarrollo Regional, Taller de Investigación, Metodología, Habilidades del Pensamiento y otras cátedras. Maestro en “Técnicas de Debate” de la maestría en Acción Política y Administración Pública, de la Universidad Anáhuac. Xalapa, Ver.

Director General Técnico y Secretario General de la Universidad Veracruzana.

En el Gobierno Federal, fue Delegado Estatal de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial en Veracruz, y Director de Desarrollo Regional en SPP. En el Gobierno del Estado de Veracruz ha sido Asesor Económico, Jefe de Prensa y Comunicación Social, Director General del Instituto Veracruzano de Cultura, Director General de Industria, Comercio y Estadística, Coordinador de Participación Ciudadana, Coordinador Ejecutivo del Comité de Planeación para el Desarrollo (COPLADEVER). SEFIPLAN, (2010)

Miembro de diversas Asociaciones Civiles y ciudadanas, como el Colegio de Urbanistas y Planificadores, el Colegio de Economistas; la Fundación Cambio XXI A. C.; y de la Fundación Colosio A.C. Colaborador de diversas revistas y publicaciones académicas. Articulista de diversos periódicos, y de otros medios de comunicaciones nacionales, estatales y municipales.