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¡Maldita Pirotecnia!

"No hay buena o mala pirotecnia, ni autorizada ni no autorizada, ni pólvora negra o blanca. Todos los productos son nocivos porque producen daño. El peligro radica en usarlas"

Fiestas Patronales donde se torturan animales y se utiliza indiscriminadamente la pirotecnia. Qué digo pirotecnia, ya casi literalmente bombas que hasta se lanzan a cualquier hora y con una frecuencia que se puede medir en minutos.

El respeto a todo y todos parece esfumarse entre la enajenación de las fiestas, mediada por el alcohol y en algunos pocos casos, por la famosa devoción a la nada que reconforta.

Me atrevo a afirmar que todos y cada uno de los que tenemos un animal no humano en la familia, comenzamos a sufrir cuando se acerca una de estas “fiestas” y aún más cuando se acercan Navidad y Fin de Año.

Vecinos que se quejan porque ladran nuestros perros, y nosotros desesperados por verlos sufrir. El contraste de la indiferencia con el compromiso ético, moral y sentimental.

Los animales tienen una capacidad auditiva superior a la de los humanos, pudiendo escuchar sonidos que para nosotros serian imperceptibles. Por lo tanto, cada estruendo de pirotecnia para ellos ¡es mucho peor de lo que nos imaginamos!

El uso de pirotecnia genera taquicardia, temblores, falta de aire, náuseas, aturdimiento, pérdida de control, palpitaciones, jadeo, salivación, sensación de insuficiencia respiratoria,  sensación de irrealidad, pérdida del control, miedo a morir y/o muerte.

Las aves reaccionan frente a los estruendos con taquicardias que pueden provocarles la muerte; los gatos suelen correr detrás de los explosivos por simple curiosidad pudiendo ingerirlos, perder la vista o lesionarse; los insectos y otros animales pequeños poco pueden hacer para no ser dañados, la pirotecnia es para ellos un explosivo de gran tamaño.

Todo esto lleva a los animales  a correr en forma desenfrenada sin rumbo, que en muchas ocasiones incluyen arañado o masticar barreras (fractura de dientes) y saltar a través de ventanas, vidriados o alambrados, provocándose heridas de suma gravedad, o hasta atropellamientos si logran escapar.

Aunque se los considera sinónimos de fiesta y alegría, los fuegos artificiales o pirotecnia, provocan consecuencias perjudiciales también para el medio ambiente, desde ruidos y contaminación a  incendios forestales.  Problemas que vienen incrementándose, en la misma proporción que la cantidad de materiales pirotécnicos usados en las exhibiciones actuales.

Y lo peor de todo, para su fabricación se utilizan sustancias como el perclorato de potasio o amonio, que tras las explosiones se concentran en las aguas próximas a la realización de los espectáculos.

En una entrevista con EFEverde el investigador y químico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), José Luis G. Fierro, explica que el "momento de más contaminación" se produce durante la propulsión del cohete cuando entran en combustión todos los elementos incorporados a los fuegos de artificio. 

Para Fierro, los percloratos son elementos muy nocivos para la salud del hombre ya que "pueden afectar al tiroides" y, además, se les relaciona con la contaminación de las aguas de las fábricas donde se produce. "Si esas aguas se vierten en algún río -advierte- se produce un daño serio en los microorganismos y fauna del ecosistema". 

En cuanto a los metales pesados utilizados para dar color al espectáculo, el profesor ha explicado que "el cobre aporta el color azul al destello, el litio la coloración roja, el antimonio (amarillo) y el aluminio (blanco), sin olvidar el bario, responsable del color verde y que contiene isótopos radioactivos". 

Estos metales se dispersan en la atmósfera y cuando caen a la tierra, lo hacen convertidos en aerosoles sólidos, partículas muy pequeñas, que si se inhalan de manera continuada pueden producir daño en las vía respiratorias.

Hay veinte estados de los Estados Unidos en los que se prohíbe a sus habitantes la compra de fuegos artificiales. Teniendo en cuenta que se trata de un país que permite la venta libre y la portación de todo tipo de armas de fuego.

En México la pirotecnia es una actividad regulada por la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos y su reglamento.

La compra y venta de estos productos solo está prohibida en el Distrito Federal y en el estado de Tabasco por ley. En el estado de Veracruz el treinta por ciento de los municipios, entre ellos el Municipio de Veracruz (consecuencia de una terrible tragedia),  prohíben la venta de cohetes y fuegos pirotécnicos por ser considerados de gran riesgo para la población.

Lástima que con todo lo sabidamente nociva de la pirotecnia, sean las propias autoridades las que no se “animan” a seguir prohibiendo su uso, alegando una razón que enmascara otra: Son tradiciones muy mexicanas, difíciles de erradicar.

Claro está que también son votos, porque si no, ya habría suficientes argumentos para festejar reivindicando tradiciones sanas, en silencio, sin peligros, sin contaminación y sin maltratar animales.