Rescate, el comienzo del fin

  • Rafael Arias Hernández

Aunque todavía negado, el gobierno estatal está quebrado. Hay que insistir y denunciar lo que ya es inminente: antes que todo, rescatar a la gente. Las y los veracruzanos merecen un mejor presente.

Dígase lo que se diga, para todo servidor público  sin excepción,  designado y electo, la opción de  renuncia está siempre vigente.

Renunciar, opción abierta. Que se haga efectiva o no, depende  sobre todo, de las circunstancias,  las condiciones y conveniencias propias y de otros intereses en juego, de otras decisiones;  incluso, en algunos casos,  por encima de voluntad y deseo de las y los veracruzanos,  quienes a fin de cuentas son y serán los principales afectados, de lo que se haga o deje de hacer. 

¿Empezó el rescate?

¿De dónde viene? ¿A qué costos y condiciones? ¿Gubernamental, bancario o privado, nacional o internacional? ¿Deuda, anticipo o subsidio extraordinario? ¿Quién o quiénes a cargo? ¿Cuánto y hasta cuándo?

Una simple y sencilla declaración oficial, junto con otros hechos, puede servir como referencia  o pista, para análisis y comentarios.

Hace unos días, un funcionario federal, confirmo lo que ya se sabe pero que los presuntos responsables insisten en minimizar y ocultar.

En efecto, el director de la Región Sur – Sureste de la Secretaría de Gobernación, oficialmente informó que” El estado de Veracruz enfrenta “un problema estructural” en sus finanzas públicas que tiene un origen ya antiguo y que corresponde resolverlo  a la administración actual”.

Crisis financiera. Complicación de caja.  Ajuste presupuestal. Problema estructural. Reestructuración del gasto. Reingeniería institucional. Austeridad de la austeridad. Calendarización de pasivos. Remate de activos. Como sea que se le quiera llamar, en el gobierno estatal y en muchos municipales, simplemente se gastó y gasta más de lo que ingresa y se obtiene.

Contabilidad elemental. Sale más de lo que entra. Desgracia previsible: no tienen llenadera.

En fin, también corroboró lo que ya se sospechaba: que el rescate, apoyo o auxilio al gobierno estatal ya empezó y continuará.

“…la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHyCP) mantiene un diálogo con el gobierno del estado, a fin de que la administración de tenga un apoyo adicional de aquí a diciembre, sobretodo en el pago de la nómina magisterial”.

Expuso que el gobierno federal otorga un apoyo directo al gobierno de Veracruz para cubrir el gasto de los salarios destinado a los maestros y maestras de Veracruz.

“Es un apoyo director que mensualmente se está otorgando hasta el mes de diciembre, en tanto el gobierno del estado plantea su esquema de reestructuración de sus adeudos y compromisos financieros” expuso”(e-consulta. AVC.  Notiver. 11 y 121015).

Coincidencia en apoyar en la atención de la nómina educativa. ¿Para contener o desalentar  las protestas e inconformidad magisterial?

Origen, intereses y destino

Sin complicaciones tecnocráticas o de especialistas. Necesario  insistir en el tema. Por ahora sin abundar en números. Hay que detenerse y preguntar. En cantidades y cifras reales es preciso saber del tamaño del daño; pero sobre todo no perder de vista lo que se supone llega para rescatar, no para malgastar y mucho menos desviar.

Así de fácil, el barco se hunde y necesita ponerse a flote. ¿Por los mismos que lo hunden?

Porque hay que alertar y advertir que lo peor  que puede suceder,  es que los valiosos recursos públicos de dicho rescate,  como muchos otros, no lleguen, disminuyan, se desvíen  o desaparezcan.

Sobre todo en época de elecciones, en la que abunda el uso y abuso de  instituciones gubernamentales, de sus atribuciones y recursos.

Lamentable y grave, que   no se sepa  en qué y para quienes se trabaja y obtienen apoyos, subsidios y recursos extraordinarios.

Se sospecha y preocupa, uso y destino. Debe quedar muy claro, porque se teme con sobrada razón, que  a donde van  a parar parte de los cuantiosos recursos públicos es, a las riquezas personales y al hampa electoral que garantiza continuidad de la impunidad y hasta fueros en oferta.

Ante repetida y padecida experiencia. Obvio y elemental, NO más  de lo mismo y peor.

Es hora de despedir y someter a la ley a verdugos y beneficiarios, de limitaciones y sacrificios sociales. No más reciclados de la ineficiencia y la delincuencia.

Urge rescatar a Veracruz

Las y los veracruzanos demandan hacerlo pronto sin simulación ni tranza. Deshacerse de los sastres de los desastres, que lo tienen hundido en creciente pobreza, hambre, marginación, inseguridad y pésima administración pública.

Rescatarlo de los que generan y fomentan la indisciplina financiera, para beneficiarse del injustificado endeudamiento en aumento y la depredadora privatización.

Urge hacerlo, antes que los magos desaparezcan parte o todo lo que venga en apoyo y auxilio.

Y, desde luego, para consolidar, preservar e incrementar lo poco o mucho de logros y avances. Por esto y más, hay que insistir.

¿Cuál es el monto total de la deuda pública estatal? ¿Cuáles son las obras públicas e  inversiones productivas que establece la ley al adquirir deuda pública?

Inútil y ofensivo seguir negando, ocultando y minimizando lo evidente.

Respecto a lo recientemente revelado y difundido.

¿En qué consiste y de que tamaño es el rescate iniciado por el gobierno federal? ¿Hasta cuándo?

Y desde luego. Hay que saber del diagnóstico y la propuesta final.

Constatar  prioridades, problemáticas  y necesidades, objetivos y metas sociales, plazos y fechas. ¿Cuál es oficialmente,  ese esquema de reestructuración de  adeudos y compromisos financieros del Gobierno de Veracruz? ¿Y quiénes los responsables?

Preciso tener siempre presente y no olvidar. Otra  enorme deuda pendiente, constituida por la falta de verdadera y oportuna transparencia, acceso a la información y  rendición de cuentas.

Y ya ni hablar de la inocultable y perniciosa simulación en fiscalización y evaluación, de actividades gubernamentales. En donde todo va bien. Todo checa y cuadra, en el fantasmagórico mundo de las dizque finanzas sanas.  Punta del iceberg, del verdadero legado que ya afecta y daña a Veracruz.

Comienzo del inevitable fin y sus consecuencias. 

*AcademicoIIESES-UV@RafaelAriasH

Facebook:VeracruzHoydeRafaelAriasHdez.

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Rafael Arias Hernández

Actualmente es Investigador del IIESES y maestro de la Facultad de Economía de la UV.

Cuenta con  Licenciatura en Economía, por la Universidad Veracruzana. Obtuvo mención honorífica Cum Laude.  Maestría en Economía con especialización en Desarrollo Regional y sub especialización en Historia del Pensamiento Económico. Salt Lake City, Utah. USA. Diplomado por la U.V. en “Habilidades del Pensamiento”.  Alta Dirección AD2 Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas. (IPADE). Becario en los programas Lincon-Juárez y LASPAU.  Asesor académico y maestro de Enseñanza Media, Esc. De Bachilleres Noc. “Art. 3º Constitucional”, Xalapa, Ver. Maestro en la Facultad de Economía, y de la Maestría en Desarrollo Regional. Historia Económica, Desarrollo Económico, Desarrollo Regional, Taller de Investigación, Metodología, Habilidades del Pensamiento y otras cátedras. Maestro en “Técnicas de Debate” de la maestría en Acción Política y Administración Pública, de la Universidad Anáhuac. Xalapa, Ver.

Director General Técnico y Secretario General de la Universidad Veracruzana.

En el Gobierno Federal, fue Delegado Estatal de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial en Veracruz, y Director de Desarrollo Regional en SPP. En el Gobierno del Estado de Veracruz ha sido Asesor Económico, Jefe de Prensa y Comunicación Social, Director General del Instituto Veracruzano de Cultura, Director General de Industria, Comercio y Estadística, Coordinador de Participación Ciudadana, Coordinador Ejecutivo del Comité de Planeación para el Desarrollo (COPLADEVER). SEFIPLAN, (2010)

Miembro de diversas Asociaciones Civiles y ciudadanas, como el Colegio de Urbanistas y Planificadores, el Colegio de Economistas; la Fundación Cambio XXI A. C.; y de la Fundación Colosio A.C. Colaborador de diversas revistas y publicaciones académicas. Articulista de diversos periódicos, y de otros medios de comunicaciones nacionales, estatales y municipales.