Mensaje de error

Notice: Undefined offset: 0 en eval() (línea 2 de /var/www/html/Veracruz/sites/all/modules/views/plugins/views_plugin_argument_default_php.inc(53) : eval()'d code).

La caída...

¿Ha visto últimamente a mi Gober? ¿No?

Pues déjeme le cuento que ya no es aquel gordito simpático que ganó las elecciones con su gran sonrisa, con los hoyuelos que se le hacían en las mejillas y su mirada de chamaco travieso.

Desafortunadamente ahora se le ve como un casi flaco enojado. Su mirada es de enojo, ya no tiene cachetes y la sonrisa nada mas no le sale.

Mi Gober ha perdido como 50 kilos y la especulación es acerca de si Nemi Dib (ex Secretario de Salud) le dio su receta para bajar de peso, si las preocupaciones le están afectando o si la derrota lo está consumiendo.

¿Se acuerda que alguna vez le comenté que en Veracruz las únicas que tenían el control eran las emociones? ¿Que mi Gober actuaba en base a emociones?

Pues sigue igual. Primero, al parecer, lo movía la depresión y la angustia lo hacía comer y comer.

Hoy, está enojado, más que enojado y no es la dieta lo que le hace bajar de peso es su ira contenida. No, ya no es simpático. Es un político enojado y así gobierna.

Supongo, y le aclaro que esto es especulación, que Mi Gober vive una situación difícil, las cosas no le han salido nada bien, su mentor le ha de tontejear un día sí y otro también, su club de amigos, aprendices de brujos, actúan con ocurrencias sintiendo que son descendientes de Hitler y parientes de Maquiavelo.

Vaya hasta Manlio habló de los gobernantes priista que deberían ser sancionados, criticó la corrupción y los excesos. Por eso perdieron, entre otras cosas.

¡Cómo no se va a sentir mal!

Además, pasará a la historia, ya está en ella, como el peor y más nefasto gobernante que haya tenido Veracruz, que aunque conviva con otros políticos y personajes de la alta sociedad, siempre le mirarán como el corrupto más grande. Le sonreirán y le darán palmadas y luego se irán a su círculo de amigos a platicar de lo patético que es el tipo. 

Ahora, con todo ese enojo, mi Gober está aplicando todas las estrategias que le indican para dar cumplimiento a una promesa soltada a bote pronto por su guía espiritual: ningún Yunes será gobernador de Veracruz.

Y ahí, en el mundo de los egos, el dolor debe ser infinito. Un Yunes va a ser gobernador y es el más odiado, el enemigo número uno.

Sí, ese Yunes, Miguel Ángel, ya es gobernador electo, ya está como trompo chillador atendiendo problemas, y si no pudieron impedirle que llegara al Gobierno, ahora están a punto de hacerle la vida imposible, aún cuando el perjudicado siga siendo Veracruz.

Que están haciendo desde el Gobierno del Estado? Pues cuidando la salida.

Hay irregularidades por miles en todas las áreas, los mandos intermedios saben que no hay manera de cubrir las deficiencias, ahí está el caso de los medicamentos para el cáncer que no servían para nada, los compraron a precios inflados y les valió un cacahuate la vida de los enfermos.

Está el asunto de las vacunas que se quedaron en un contenedor expuestos al sol y que por negligencia no se trasladaron de inmediato, y también está la cámara frigorífica para las vacunas que se adquirió a otra empresa diferente a la que indicó el gobierno federal y luego resultó que no sirvió y se perdió la garantía.

Están las deficiencias en educación, los cientos de aviadores, las multiplazas, las escuelas de lámina en pleno siglo XXI.

Están las deudas, la inseguridad, las muertes violentas.

Javier está preocupado y ocupado en dejar un Fiscal Anticorrupción que no encuentre nada y le salve y se dedique a encontrar corrupción en el nuevo gobierno y tal vez hasta culparle de lo que hizo Javier.

El Gobierno está más preocupado por dejar un contralor y un Auditor General que le cuiden las cuentas públicas, las cuadren y todo salga bien, antes que devolver lo que se llevan.

El gobierno está muy preocupado y como desquite de chamacos le quitará los helicópteros al nuevo gobernador y se los dará a su amiguísimo el Fiscal Luis Ángel Bravo (de nombre nada más).

Y así como esas, todas las ocurrencias posibles.

¿Y Veracruz? Ah, Veracruz, ese no importa, ya lo hundieron, qué más da.

Cómo no va a estar enojado mi Gober si tiene que hacer eso y mucho más para blindar su salida, para no terminar como Moreira el de Coahuila, porque una cosa es ser corrupto y otra que lo prueben.

Mientras tanto, el enojo motiva y da fuerzas para evitar que el nuevo gobernador quiera aplicar la ley y en una de esas mandarlos a juicio por omisión y comisión.

Por ahora lo que importa es el enojo y el desquite. Así estamos, gobernados por las emociones negativas y aún faltan cinco laaaargos meses.