El laberinto de la desorganización

  • Alma Espinosa
¿Qué tiene que ver la organización con al lectura y escritura?

Algo elemental en la vida es la organización. Es un aspecto clave que debemos desarrollar, conservar, contagiar, incentivar y jamás dejarlo a un segundo plano cuando queremos comenzar proyectos de escritura o lectura.

Algunos se preguntarán, ¿qué tiene que ver la organización con dos procesos intelectuales? Para comenzar a escribir debemos ordenar nuestras ideas. Para iniciar una lectura debemos poner en orden los textos, pues si queremos leer de todo al mismo tiempo será un poco difícil.

En este último caso, los hipervínculos y todos los enlaces que aparecen en las lecturas en línea, parecieran contradecir lo que digo de mantener un orden. Pero no es así. Aun cuando hacemos este tipo de lecturas, nunca debemos olvidarnos cuál es el eje de nuestra lectura, desde donde partimos y lo que queremos encontrar y conocer.

Referente a la escritura les comparto una experiencia. A partir de la intención de no dejar de escribir con la que empecé este 2017, me he enfrentado a un terrible defecto: el desorden. Y es que las carpetas, los libros, las lecturas y, sobre todo, las ideas, han estado un poco desorganizadas y me ha llevado bastantes días poner en orden lo que quiero escribir.

Una estrategia que he utilizado para organizar la escritura es tomar nota de los puntos principales de los que quiero hablar. Escribo en una hoja de papel, de Word, Pages, Notes o demás “hojas en blanco electrónicas” a mi alcance, todo lo que se venga a la mente, no importa que no tenga un orden. Éste viene después cuando realizo una lectura de las ideas y las coloco en orden según el proyecto que escribo. Hasta el momento ha funcionado.

Otras formas de organizar la escritura es determinar en primer momento qué se quiere escribir y cuáles serán las características del texto; por ejemplo, si es un texto literario debemos pensar en el género. La investigación de lo que se quiere escribir tal vez sea fundamental antes de sentarnos a escribir, por lo que debemos considerar esta etapa.

La organización también requiere de una calendarización. Siempre debemos fijar fechas precisas para tener avances. Hay que ser realistas y conscientes de que tenemos muchas cosas que hacer además de escribir, por lo que debemos considerar todas esas actividades que requieren tiempo. Si destinamos unas horas diarias o tan solo unos minutos, que éstos sean realmente dedicados al proyecto de escritura.

La organización es parte de un sinnúmero de factores que intervienen para que tengamos éxito en un proyecto de escritura y lectura. Cada uno debe encontrar la motivación, las ganas y el tiempo para crear y recrear en las hojas y en la imaginación grandes historias.

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Alma Espinosa

Es originaria del Distrito Federal y desde hace más de una década radica en Xalapa. Es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Estudió la especialidad en la Enseñanza de la lengua y la literatura en la Universidad Pedagógica Nacional Unidad Xalapa, donde actualmente es docente. Es egresada de la maestría en Literatura mexicana por la Universidad Veracruzana.

Actualmente cursa el diplomado para la Profesionalización de mediadores de lectura por la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco. Es mediadora del Programa Nacional Salas de Lectura del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Ha impartido talleres relacionados con el tema de la lectura y la escritura, y desde hace dos años es una de las mediadoras que dirige la sala de lectura Equinoccios.

Como periodista ha trabajado en el Instituto Mexicano de la Radio, el periódico U2000. Crónica de la educación superior, y el Departamento de Prensa de la Universidad Veracruzana. Fue gestora cultural en la USBI Xalapa. Actualmente colabora en el área de Comunicación Social del Instituto Veracruzano de la Cultura.