Mujeres del telar: Hacia el cuarto Festival Anual de Textiles

  • Miguel Ángel Sosme Campos

México es uno de los países con mayor riqueza biológica, cultural y lingüística de todo el mundo. Alberga 64 grupos indígenas cuya población mayor de tres años asciende a 7.4 millones de personas (INEGI, 2015). Entre los pueblos originarios, persisten tradiciones y saberes de raíz precolombina de inmensurable valor simbólico, cultural e identitario, siendo los textiles (tejidos en telar de cintura o pedal, bordados o deshilados), expresiones que denotan la adscripción étnica de quienes los crean y portan, plasman la cosmovisión, historia, saberes y sentires de las comunidades, y construyen puentes entre éstas y sus entes sagrados.

 Como antaño, la producción textil de nuestro país se encuentra a cargo de mujeres indígenas pobres, marginadas, discriminadas y excluidas de los espacios destinados a la promoción de la cultura. En este sentido, las artesanas mexicanas enfrentan numerosos obstáculos producto de estructuras históricas de desigualdad que se traducen en la invisibilización y el regateo de su trabajo, la incapacidad de promover y transmitir sus conocimientos, la estigmatización de sus labores y la falta de recintos para comercializar sus creaciones a precios justos. Aunado a lo anterior, las indígenas dedicadas a las artes de los hilos viven prácticamente en el olvido: Desconocemos sus nombres y trayectorias, motivaciones, sueños y aspiraciones; sus obras han sido ignoradas por la historia del arte, siendo escasamente exhibidas y reconocidas como producción de valor simbólico y estético.

Ante este panorama, el papel de los centros educativos, espacios culturales y la sociedad civil resulta fundamental, pues a través del trabajo conjunto se puede contribuir a la construcción de una sociedad más justa, sensible, informada y plural.

Lo anterior nos lleva a destacar el compromiso asumido por agrupaciones sensibles a las necesidades del sector cultural indígena, tal es el caso del Colectivo Organizador de Festival Anual de Textiles. El festival en cuestión es un proyecto autogestivo de difusión cultural sin fines de lucro, impulsado por jóvenes estudiantes y egresados de diversas universidades del país. Todos ellos interesados y comprometidos con la revalorización, promoción y conservación del patrimonio textil mexicano, principalmente indígena, así como con el reconocimiento de los saberes tradicionales y sus creadoras. 

Pionero en el rubro, el proyecto embrionario del FATEX surge en el año 2012, cuando Daniel Quiroz Suárez, estudiante de arquitectura en la UNAM impulsa el primer “Encuentro de Artesanos Textileros de México en la UNAM”. Dicha iniciativa tendría una segunda edición en 2013, y en 2014 se consolidaría como el Festival Anual de Textiles, teniendo como sedes durante tres ediciones, diferentes espacios universitarios y públicos de la Ciudad de México.

En sus más de tres años de trabajo ininterrumpido, el FATEX se ha consolidado como el evento más importante para la reflexión juvenil en torno a los textiles mexicanos desde diversas aristas, así como para el reconocimiento de las trayectorias de las personas dedicadas al quehacer artesanal. En esta ocasión, el Festival saldrá por vez primera de la Ciudad de México para instalarse en Xalapa, Veracruz. El Centro Recreativo Xalapeño y el Museo de Antropología de  Xalapa (MAX) serán las sedes de este evento internacional, ahora dedicado al estado de Veracruz y con Perú como país invitado.

En este tenor, el Festival desarrollará del 30 de marzo al 2 de abril, una serie de jornadas académicas con reconocidos investigadores mexicanos y peruanos, homenajes a cuatro tejedoras veracruzanas, proyección de cortometrajes y cine documental, conferencias, exposiciones textiles, música y una nutrida expo venta de productos artesanales con más de cuarenta expositoras y expositores. La intención de esta última iniciativa es difundir el trabajo realizado por las personas dedicadas a la producción artesanal, generando vínculos entre ellas y los consumidores de textiles bajo un esquema de comercio justo, responsable y sin intermediarios, reconociendo además, la autoría y el valor cultural de cada una de las piezas confeccionadas.

En las próximas publicaciones haremos alusión detallada de las actividades del Festival Anual de Textiles, entre tanto, les invito a seguir este loable proyecto a través de las redes sociales. Facebook: Festival Anual de Textiles. Twitter: @TextilesFest

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Miguel Ángel Sosme Campos

Miguel Ángel Sosme Campos es licenciado en Antropología Social por la Universidad Veracruzana y maestro en Ciencias Sociales por la misma institución. Es autor del libro “Tejedoras de esperanza. Empoderamiento en los grupos artesanales de la Sierra de Zongolica” (El COLMICH), y coautor de artículos y libros sobre arte textil indígena y estudios de género, los cuales han sido publicados por el CONACULTA, INAH, UAM y la Universidad Veracruzana.

Ha obtenido los siguientes reconocimientos: Premio Nacional Luis González y González (El Colegio de Michoacán, recibido en el año 2014), Premio INAH Fray Bernardino de Sahagún (Instituto Nacional de Antropología e Historia, obtenido en 2014), Premio Arte Ciencia Luz (Universidad Veracruzana, año 2014) y Premio de Tesis en Género “Sor Juana Inés de la Cruz” (Instituto Nacional de las Mujeres, 2014).

Desde marzo de 2015 a la fecha, colabora en el proyecto Etnografía de los Pueblos Indígenas de México, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).