¿Elecciones de calidad?

  • José Antonio Sosa Plata
La misión es fortalecer la competencia política.

En México casi no se habla del tema. Pero desde hace algunos años existe un estándar de calidad para administrar las elecciones en el mundo. Los parámetros de evaluación están avalados por la Organización de Estados Americanos (#OEA), la Fundación ISO y otras instituciones, desde el 2014.

La norma se conoce como #ISOElectoral.

De acuerdo con el grupo de especialistas internacionales que la elaboró, los procesos electo-rales deben cumplir también con el objetivo de satisfacer a sus usuarios, es decir a los parti-dos políticos, a las organizaciones de la sociedad civil y a las y los ciudadanos.

La misión es fortalecer la competencia política.

Para cumplirla, es indispensable que las instituciones electorales sean de utilidad para sus “beneficiarios” a partir de la celebración de “elecciones periódicas, libres y transparentes por medio del voto secreto” (ISO/TS 17582:2014).

El método está basado en indicadores.

Con los indicadores se redactan procedimientos interrelacionados en todas las etapas que tiene una elección y se capacita al personal. La razón de este trabajo es de gran relevancia, pues se trata de una decisión de valor estratégico a la que deben adaptarse las instituciones responsables. 

Los resultados se evalúan periódicamente.

De lo que se trata es que se registren avances anuales. Por un lado, porque “la sostenibilidad de un sistema político democrático se apoya en servicios electorales definidos, implantados y controlados”. Por el otro, porque si los procedimientos y leyes que enmarcan una elección son íntegros y transparentes, entonces serán legítimos y darán certidumbre a todos los invo-lucrados.

En democracia, los procesos electorales son complejos.

Aún más. La desconfianza ha llevado a varios países a la sobrerregulación, y con ésta, a la confusión o al incremento de conflictos postelectorales, con resultados muchas veces con-traproducentes para los partidos y las instituciones, pero sobre todo para la sociedad.

Por lo tanto, la certificación parece un recurso necesario.

Si la confianza y la aceptación de los resultados finales son dos requisitos necesarios en cualquier elección,  se tiene que “asegurar que los votantes tengan a su disposición, previo a la elección, la información referente a los candidatos, las propuestas de votación y la ubica-ción de los centros de votación”.

¿En México se cumple con éstos y otros requisitos de la Norma?

Algunos dirigentes partidistas, líderes de opinión y académicos piensan que no. El cuestio-namiento está centrado en lo que ha sucedido en las elecciones del Estado de México y Coahuila.

Las críticas son diversas, pero no han permeado en la sociedad.

A pesar de que la confianza en las autoridades electorales federales y estatales ha registrado una tendencia a la baja durante los últimos años, el tema se mantiene acotado entre aboga-dos y especialistas.

La calidad de las elecciones, dicen algunos, es endeble.

Tanto así que ya empezaron a surgir algunas opiniones que no pueden dejarse sin respuesta oficial. Tal vez la más significativa se la del periodista y académico Sergio Aguayo (@sergioaguayo). Él considera que el Instituto Nacional Electoral (#INE) necesita una re-novación.

En consecuencia, concluye, “hay que remover a todos los consejeros”.

Lo más probable es que el asunto no se convertirá en una situación de #crisis. En principio, porque no conviene a la mayoría de los partidos políticos. También, porque existen las bases y evidencias para confirmar la legalidad y legitimidad de los comicios de junio pasado.

Pero eso no basta.

Si bien el Instituto Electoral de la Ciudad de México ya cuenta con el certificado ISO/TS 17582:2014 —y es el primero y único organismo subnacional en el mundo en hacer-se acreedor a este reconocimiento—, también lo es que muy pocos están enterados de la noticia.

Por lo anterior, el asunto debe ser tomado con responsabilidad.

Si las #Elecciones2018 serán las más complicadas de nuestra historia, es tiempo de que las instituciones se anticipen a los escenarios de conflicto que ya se vislumbran. La prevención de riesgos atraviesa por el fortalecimiento de la calidad en las elecciones.

La decisión trasciende la Norma.

Si lo que se necesita es reducir algunas presiones en aras de la confianza y la legitimidad, es indispensable revisar también los procesos de #ComunicaciónPolítica de todas las institu-ciones electorales. Los modelos actuales se pueden mejorar fortaleciendo las narrativas, lí-neas de mensaje y vocerías.

Los recursos para hacerlo existen y son más que suficientes.

#ConsultoríaPolítica | #ComunicaciónPolítica | | #ISOElectoral |

#Elecciones2017 | #Elecciones2018 | #SegundaVuelta | #OEA | #Crisis

Preguntas y comentarios a sosaplata@live.com

Twitter @sosaplata

Versión para impresión

Anteriores

José Antonio Sosa Plata

El autor es José Antonio Sosa Plata, especialista en información noticiosa, comunicación e imagen política. Como consultor político ha realizado investigaciones profesionales, asesorías y entrenamiento en medios a más de 650 personajes de primer nivel en El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Chile, Brasil, Perú, España, Estados Unidos y en más de 20 estados de la República Mexicana. Coordinador académico de los diplomados en Estrategias de Comunicación Política, Comunicación de Gobierno, Manejo de Conflicto y Crisis y Redes Sociales 2.0 (Universidad Iberoamericana). Director de Apoyo, Asesoría en Comunicación Política, S.C.