Los adultos que saben mucho no ven demasiado

  • Alma Espinosa
Sólo las madres sospecharon algo...

La semana pasada hice referencia a las grandes experiencias-aprendizajes que obtenemos en las ferias del libro y las personas que podemos conocer; pues bien, como una forma de continuación o segunda parte, esta vez compartiré un tesoro que me brindó un vendedor de libros.

En aquella ocasión aseguré que un vendedor puede ser tu gran amigo y recomendarte lecturas maravillosas; que siempre podríamos confiar y dejarnos llevar por esos mundos fantásticos que nos regala la literatura.

En la Feria Internacional del Libro Universitario tuve muy buena suerte. Un vendedor de la editorial Fondo de Cultura Económica me recomendó “Sueño de un mediodía de verano” del poeta griego Yannis Ritsos, ganador en 1963 del Premio Nobel de Literatura y a quien se le ha considerado uno de los grandes poetas de nuestro tiempo.

Para que ustedes también se maravillen con la sensibilidad de este escritor cuya obra es vasta, les comparto el siguiente poema:

Anoche los niños no durmieron. Habían encerrado un montón de cigarras en la cajita de los lápices y las cigarras cantaban bajo sus almohadas una canción que los niños conocían desde siempre, pero que olvidaban al despuntar el día.

Ranas doradas, sentadas en la punta de sus patitas y sin ver sus sombras en las aguas, semejaban pequeñas esculturas de la soledad y el sosiego.

En ese momento la luna tropezó con los chopos y cayó en la espesa hierba.

            Hubo un gran susurro entre las hojas.

            Corrieron los niños, tomaron con sus manos regordetas la luna y toda la noche jugaron en el campo.

            Ahora sus manos son doradas, sus pies dorados y en lugar de huellas dejan lunas pequeñitas sobre la tierra húmeda.

            Pero afortunadamente, los adultos que saben mucho no ven demasiado.

            Sólo las madres sospecharon algo.

            Por eso los niños esconden sus doradas manitas en los bolsillos vacíos, para que su mamá no los regañe por haber jugado en secreto toda la noche con la luna.

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Alma Espinosa

Es originaria del Distrito Federal y desde hace más de una década radica en Xalapa. Es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Estudió la especialidad en la Enseñanza de la lengua y la literatura en la Universidad Pedagógica Nacional Unidad Xalapa, donde actualmente es docente. Es egresada de la maestría en Literatura mexicana por la Universidad Veracruzana.

Actualmente cursa el diplomado para la Profesionalización de mediadores de lectura por la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco. Es mediadora del Programa Nacional Salas de Lectura del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Ha impartido talleres relacionados con el tema de la lectura y la escritura, y desde hace dos años es una de las mediadoras que dirige la sala de lectura Equinoccios.

Como periodista ha trabajado en el Instituto Mexicano de la Radio, el periódico U2000. Crónica de la educación superior, y el Departamento de Prensa de la Universidad Veracruzana. Fue gestora cultural en la USBI Xalapa. Actualmente colabora en el área de Comunicación Social del Instituto Veracruzano de la Cultura.